(5) La inteligencia fracasada: Nos quieren rumiantes, sin voz pero con su voto, pero están muertos y no lo saben. Por Nacho Rodríguez Márquez

Nos quieren rumiantes, sin voz pero con su voto, pero están muertos. Ilustración de Tano
Nos quieren rumiantes, sin voz pero con su voto, pero están muertos. Ilustración de Tano

«Toda su estrategia se basa en conseguir que no pensemos y menos actuemos, que desaparezca de nosotros la conciencia crítica, quieren convertirnos en rumiantes»

Sin capacidades intelectuales para llevar a buen puerto a su país, cum fraude y el coleta basan su estrategia en el lenguaje, aprovechándose de las ventajas que le dan las televisiones, radios y prensa compradas. igual que en los países totalitarios. Saben que la palabra es el mejor método de comunicación, el arma mas peligrosa que, unida a las imágenes, tienen un poder casi ilimitado.
Pero, y ya es difícil, en este sentido también fracasan. Parece que triunfan, pero es solo fugazmente, pues son tales la mentiras y contradicciones, la ocultación sistemática, que acaba por volvérseles en contra. Su propaganda solo sirve para lobotomizar a los mas ingenuos, tal vez a los menos capacitados. Por eso tratan de implantar una enseñanza rancia y escasa en valores y conocimientos, por eso, a sabiendas de que la conciencia se hila con palabras, no quieren personas con capacidad discursiva.
Los quieren habladores, chismosos, gente que no deje de soltar chorradas, sin importancia, por eso mantienen y potencian esos programas basura, con personajes basura y conducidos por basurilla comunistoide. 
Al contrario que pensaba Freud, que decía «que lo que enferma al paciente es el silencio», creo que aprovechando el arresto domiciliario, la ciudadanía ha tenido la oportunidad de dialogar consigo mismo, eso que llamamos «viaje interior», que va a culminar en un proceso contrario a las previsiones del gobierno y sus adláteres aplaudidores frenéticos.
Ese silencio atronador que ha propiciado el aislamiento, devolverá la cordura a muchos engañados. Con esto no contaban los totalitarios socia-maxistas. Hablar en voz alta le corresponde a los mandatarios, el silencio pensante  al resto de españoles. El silencio pensante es el que nos ayuda a fijar nuestro pensamiento y sentimientos y a comprender mejor nuestra propia vida consciente.
Por eso los totalitarios no quieren nuestro silencio pensante, abrumándonos con extenuantes discursos y polémicas. Nos quieren seres inermes y mansos. Algo que ya han conseguido con gran parte de la población  y la totalidad de los senadores y parlamentarios afines, convertidos en palmeros sin capacidad critica, siguiendo el ejemplo de Rafael Simancas, el aplaudidor de referencia.
Pero no hay que quedarse en el perpetuo análisis, en la denominada por el pensador José Antonio Marina, la rumia, es preciso pasar a la acción. Los rumiantes están para no hacer preguntas incomodas. Toda su estrategia se basa en conseguir que no pensemos y menos actuemos, que desaparezca de nosotros la conciencia crítica, quieren convertirnos en personas sin voz y con su voto.
Ignacio Rodríguez Márquez

Ignacio Rodríguez Márquez

Un todo terreno en la televisión : Productor,realizador, director ,guionista y comentarista deportivo durante 35 años en TVE siendo el que más transmisiones ha comentado y mas disciplinas deportivas ha narrado . Licenciado en Ciencias de la Información y Técnico Superior en producción y programación. Ex entrenador y jugador profesional de baloncesto. Premio Talento de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Television. Medalla de oro en 12 Campeonatos de España de esgrima veteranos y Tesoro Vivo de la Televisión por la UNESCO

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