Roguemos a Santiago y Cierra España, que se acuerde de nosotros y baje a poner un poco de orden en este gallinero. Por Vicky Bautista Vidal

Roguemos a Santiago y Cierra España, que se acuerde de nosotros y baje a poner orden en este gallinero. Ilustración de Tano y Picha
Roguemos a Santiago y Cierra España, que se acuerde de nosotros y baje a poner orden en este gallinero. Ilustración de Tano y Picha

«Roguemos a “Santiago” y Cierra España, que se acuerde de nosotros, y baje en su caballo blanco a poner un poco de orden en este gallinero»

Roguemos a “Santiago” y Cierra España, que deje las palomitas y la Coca-Cola en la mesita celestial y se acuerde de nosotros, aunque no todos nos lo merezcamos, y baje en su caballo blanco a poner un poco de orden en este gallinero. Porque si resulta cargante soportar lo de las “derechas” y lo de las “izquierdas”, más aún lo es tener que tolerar cómo la panda ahora en el poder acusa a la otra mitad de machista, xénofobo maltratador y ultraderecha: calificativo este último para los tibios, los sin ideas y los indecisos que no comulgan con sus indigestas ruedas de molino, tópicos y cantinelas, apañadas para que estén acordes con la filosofía caducada del Comunismo, que emerge triunfal en España, cuando en la mayoría de países del mundo emite los últimos estertores o está definitivamente muerta.

Y lo que resulta hasta cómico, es aumentar el calificativo con un ultra de más: “Ultra, ultraderecha”, para los de derechas confirmados. Que eso hemos escuchado decir para las cámaras al marido de la madama Montero, señita ministra de igual – da. Sepan ustedes que si no son de Podemos, son ustedes ultraderechistas o “ultra, ultraderechistas”, y punto pelota. Y todos calladitos o les meten en chirona por franquistas, que también son ustedes franquistas si no les hacen gracia las chorradas del Ferreras, la patulea informativa de las y los colaboradores y los intentos de proselitismo cutre con que les tiran a dar desde cualquier sitio.

En España la izquierda y la derecha llevan años dándose collejas
En España la izquierda y la derecha llevan años dándose collejas. Iljustración de TANO y LNA

«En España, la acomplejada izquierda, estandarte del rencor y el odio y la silenciosa derecha llevan «cienes y cienes» de años dándose collejas»

En España, la acomplejada izquierda, estandarte del rencor y el odio y la silenciosa derecha llevan «cienes y cienes» de años dándose collejas, y, aunque la experiencia de una guerra miserable provocada por los justicieros sin justicia del PSOE, que como sigan en sus trece y poniéndonos delante de las narices a toda la manada de estultas, y me he referido a estultas, feminizando, no por seguir la línea de feminismo de culo al aire al uso en este momento candente, sino porque, en este tiempo, la mayoría de gente que hace el ridículo político en nuestra Península Ibérica y aún más allá, son mujeres. Y aquí, no hay preferencias de sexo. Lo que es, es y no es otra cosa.

Pues sí, estultas y bandarras que forman parte de sus apretadas filas, y que van a durar poco pese a las constantes ayudas de los amiguetes del otro lado de los mares y de más cerca. Que los españoles tenemos la defectuosa virtud de no aguantar ni mijita que nos pisen el cuello por mucho tiempo, porque somos muy egocéntricos y las invasiones y los dictadores los llevamos muy mal. Que ni los romanos ni los moros ni los franceses ni el mismísimo Hitler con todas sus SS, pudieron con los bajitos españoles, que encima de todo, conquistaron un nuevo mundo en caballo, con espaditas y muchos cataplines. Sin genocidios. Sin exterminar a nadie, como hicieron ingleses, franceses… y sin tener que vaciar América del Sur metiendo a los pocos supervivientes en reservas. Mezclándose con los nativos y dándoles sus genes sus apellidos, una cultura y una forma de vida.

Por el contrario: Francia e Inglaterra repoblaron América del Norte con todos los delincuentes, prostitutas y enfermos mentales que mandaban al nuevo mundo, además de los aventureros que probaban fortuna y que son caso aparte. Nadie parece haberse percatado de que la herencia genética en EEUU de muchos proviene, en gran parte, de la gente que llegó deportada, condenada por toda clase de delitos y de crímenes. Y que esta herencia podría ser, a veces, la causante de que algún chico, hombre o mujer, se dedique a cargarse a la mayor cantidad de gente posible un día que se levanta de mal talante.

El problema de la izquierda cenutria española, habrá otra mejor no lo dudo, pero aun no la conozco, es que siempre ha pensado que la derecha aprovechaba el puesto para medrar, para robar, y para apoderarse de todo. Y eso es lo que una mayoría cree debe hacerse si se alcanzan puestos de consideración. Y aunque en los últimos años algunos les han dado la razón, no se han quedado atrás los socialistas en la carrera “Me lo quedé porque era mío”, dando estos el pistoletazo de salida en la carrera del arramplar rizando el rizo y robando al país el oro, ¡todo el oro!, para regalárselo a Rusia (listos que eran los chicos) previo desvío de unos cuantos kilos para el iluminado “Juan Negrin” que llevó a cabo la operación.

Nuestro país de pandereta luce como emblema a Carmen Calvo. Ilustración de Tano y Picha
Nuestro país de pandereta luce como emblema a Carmen Calvo. Ilustración de Tano y Picha

«Y como el oro va y viene, no sería imposible que las maletas de la “señita” Delcy, no estuvieran llenas de aquel oro nuestro»

Y como el oro va y viene, no sería imposible que las maletas de la “señita” Delcy, no estuvieran llenas de aquel oro nuestro, que ahora, es lo que Maduro (Míster chándal) y su pandilla toman del petróleo que venden, dicen ellos, de la segunda actividad del Narco gobierno, del hambre de los venezolanos y de posibles contribuyentes misteriosos muy interesados en el hundimiento de este “Titanic” mundial que ya avista el iceberg asesino sin poder hacer nada. ¿O sí?

Que no sería imposible que cuando Maduro sea derrocado, quien ha invertido tanto en hacer caer a otros, comiencen a hacer aguas sus mantenidos y a derrumbarse columnas gubernamentales en el mundo latino, incluido nuestro país de pandereta: y a mucha honra lo de la pandereta; y de castañuelas y de tortilla de patatas; ahora también, de patinetes y de feminazis subvencionadas.

Roguemos a “Santiago” y Cierra España, que deje las palomitas y la Coca-Cola en la mesita celestial y se acuerde de nosotros, aunque no todos nos lo merezcamos, y baje en su caballo blanco a poner un poco de orden en este gallinero.

Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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