Los hijos de Pedro Sánchez y sus hijas, ocultos y ocultas, salen de fiesta. Por Vicky Bautista Vidal

Los hijos y las hijas, ocultos y ocultas, de Pedro Sánchez. Vaya elemento. Ilustración de Linda Galmor
Los hijos y las hijas, ocultos y ocultas, de Pedro Sánchez. Vaya elemento. Ilustración de Linda Galmor

 «Los hijos de Pedro Sánchez son todos de buena familia con apellidos muy conocidos: Depresión, Desaliento, Desmoralización, Postración, Agobio y Desfallecimiento…»

Anoche puse de largo a mi hija más pequeña: “Ansiedad”. Llevaba mucho tiempo dándome la lata y por fin, la hija no esperada ni elegida ni buscada, se crispó y montó un festival tóxico, porque según ella, ya peina canas y nunca le he dado su sitio ni la he tenido en cuenta para nada (tenía razón).
Afirmaba que, su padre y familia, violadores a sueldo de mentes y espíritus, eran los únicos que proveían su alimento y manutención y que ya era hora de que yo la tuviese en cuenta y la aceptase.
Papá Sánchez, abuelito Zapatero y tío Pablo, tía Irene, padrinos, madrinas, primos y antepasados sí que la querían; pero yo la ignoraba… Mirándola de frente por primera vez me preguntaba yo, en qué momento esa “manada” elegida se introdujo en nuestros cuerpos serranos violando salvajemente espíritus soberanos y libres albedríos.
Nos la han metido torcida y ahí vamos, preñados todos. Y tan delicado es el asunto que muchos hasta han muerto en el parto.
Sánchez, nos regala esta paternidad que defiende el “abuelito” Zapatero y el tío misterioso: Soros, además de toda la variopinta parentela de nuestros hijos no deseados.
–¡Mala madre! – me llamó, haciendo constar su presencia con los dolores habituales de pecho, la falta de aire, el nerviosismo, los ahogos y todas esas características de su naturaleza y que ejerce, la criatura, con la mayor responsabilidad.
Finalmente, tras años de contención materna, mi “hija”, la vergonzante, la oculta, tuvo anoche su fiesta de puesta de largo sin mascarillas ni desinfectantes. No faltaron cócteles donde los ansiolíticos, tranquilizantes y antidepresivos, además de alguna que otra infusión para los abstemios, corrieron como el agua siendo la admiración de los invitados.
Vinieron sus mejores amigos. Todos de buena familia con apellidos muy conocidos: Depresión, Desaliento, Desmoralización, Postración, Agobio y Desfallecimiento…
Desesperanza, la mejor amiga de esta, no apareció. Se ha liado con muchos y no tiene tiempo para fiestecitas privadas. Es una estríper de éxito en España y tiene mucho trabajo.
Me sentí algo aturdida cuando en la madrugada, al asomarme a la ventana para tomar aire fresco contemplé, hasta donde alcanzaba la vista, incalculable cantidad de luces encendidas en hogares donde se celebraba también la fiesta de puesta de largo de cientos de miles de retoños secretos, hijos todos de un mismo padre: María Ansiedad, José Desazón, Luisa Inquietud, Petra Inseguridad… Nombres compuestos para cada hijo putativo de los jinetes del apocalipsis español y sus satélites seguidores.
¿Hace una tilita, un ansiolítico?…
Vicky Bautista Vidal

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales. Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida. Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común. Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden. La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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