
«John Hiatt es como todos ellos un grande de la música estadounidense. Imprescindible que tipos como él continúen en la escena musical en nuestros días»
La mezcla del folk, del rock and roll, del soul, del blues o del country ha creado un género bastardo de sonidos raíces que define un cosmos vital, casi una concepción emocional y filosófica con respecto a la vasta tierra estadounidense, el sonido de la Americana.
Esta podría ser la crónica de una esperanza lenta que finalmente cuajó en el respeto y en la admiración que se le profesa a John Hiatt, un gran músico, que puede presumir de una gran trayectoria y de haber compuesto para un montón de artistas.
No tiene el aura de leyenda de Bob Dylan, ni la pasión desbocada de Neil Young, ni el carisma de Bruce Springsteen, ni el nervio contagioso de John Fogerty, ni la finura de Emmylou Harris, ni la garra de Lucinda Williams, pero John Hiatt es como todos ellos un grande de la música estadounidense.
En el 2010 nos regaló un discazo el gran “The Open Road”. Próximo a los 70 sigue manteniendo y mejorando disco a disco, todo una garantía de calidad. Imprescindible que tipos como él continúen en la escena musical en nuestros días.

