Dictador traidor y miserable. Por Antonio E.

Dictador traidor y miserable. Imagen de Juan Luis Arroyo García

«El tirano ha comprado el poder a cuenta de los presupuestos generales del estado, o sea, a costa de nuestros impuestos, pagando a separatistas»

Acabo de borrar el artículo que había escrito para esta semana entrante. La actualidad es tan cambiante como triste y desgarradora, no caben pues medias tintas ni lamentaciones, ni siquiera la cobardía de mirar hacia otro lado. 

Por fin habló el dictador, por fin dijo la palabra maldita, por fin dijo claramente y sin rubor lo que va a perpetrar: la amnistía que va a beneficiar a un selecto grupo de delincuentes. 

Que nadie se crea lo que dijo este redomado embustero, no lo hace por unir, ni por arreglar, lo hace por el poder, el suyo propio y el de la cuadrilla que le secunda. Este felón, traidor y sectario hasta la náusea, por conservar el poder, por ser el dictador más repugnante y nauseabundo de la historia, no ha dudado en pactar y gobernar gracias a su connivencia con: criminales, golpistas, comunistas, ladrones, chavistas, malversadores, supremacistas y demás escoria que pulula y repta por lo peor de las cloacas europeas. No por sabido, deja de ser imprescindible volver a recordarlo. 

Lo que esta basura entiende por dictador, es y fue mejor que ellos, más digno y competente que ellos, más leal y coherente que ellos, al menos nunca vendió la nación y las leyes a las que en un malhadado día prometió cumplir y hacer cumplir.  

Es mi opinión, de momento libre y por tanto respetable igual o más, pero no menos que la del que opine lo contrario. Tratarán de cercenar la opinión del oponente, pero la libertad del pensamiento no lo podrán hacer jamás. 

Al sátrapa el estado en que quede la justicia no le preocupa, ni el buen nombre de policías y guardias civiles que a petición de un gobierno legal acudieron en auxilio del orden constitucional, ni el sufrimiento de la ciudadanía, ni los estragos producidos, ni la imagen de España en su conjunto… a este degenerado no le preocupa nada, lo único que pretende preservar a toda costa y cueste lo que cueste, es su poder.  

Que nadie se equivoque, que nadie se llame a engaño, a este traidor le secunda el PSOE en su totalidad. El dictador por sí mismo no se hubiese atrevido a cometer esta felonía, si no fuera porque cuenta con todos y cada uno de sus colaboradores. El tirano ha comprado el poder a cuenta de los presupuestos generales del estado, o sea, a costa de nuestros impuestos, pagando a separatistas, lo que niega a otras autonomías, regalando subvenciones injustificadas, a los que al día siguiente tienen que darle su voto. 

Con nuestro dinero ha puesto a sus pies a su prensa adicta, a sus diputados, a sus ministros, a sus jueces, a sus fiscales, a sus abogados del estado, a sus directores generales, a sus cargos elegidos a dedo, el suyo, a todos los que están colaborando para que nuestra Nación se vaya por el sumidero. Malversar es el verbo que mejor sabe conjugar, aquél que no sabe distribuir con justicia, lo que es de todos 

Pero no toda la culpa es suya, también de la oposición, y de la ciudadanía que, con su maldita estupidez y molicie, lo ha permitido. La derecha en su conjunto, por su negligencia, inutilidad y sectarismo. Anteponer la sagrada existencia y permanencia de España, a su propio interés, es criminal. Ni milito ni militaré jamás en ningún partido en el que lo más importante, que es la Patria, sea secundario. No daré mi voto a un partido donde lo importante sean los egos, y accesorio lo primordial. Si ante la gravedad de la situación por la que atravesamos en estos momentos, no cesan en sus diferencias, que perpetuarán a buen seguro la ignominia bajo la bota del dictador, ¿para qué servirán estos dos partidos? ¿Qué servicio habrán dado a la parte de la ciudadanía que dicen representar?  

Mientras el domingo se manifiestan en Colón una parte de los que estamos en contra del dictador, otros montan otra en Málaga, sin ni siquiera adherirse a la que debería ser común a todos. Descorazonador. 

Y por otra la ciudadanía, de la que gran parte sólo se manifiesta cuando su equipo gana un trofeo, o sube de categoría. Existen rebaños de borregos y amebas con más amor propio por su entorno, que gran parte del mal llamado pueblo español. 

El social comunismo es enemigo acérrimo de la libertad y de la democracia. Lo demostró en octubre de 1934, lo volvió a demostrar en los prolegómenos de julio de 1936, y lo está volviendo a demostrar en primera persona Pedro Sánchez Pérez-Castejón. 

El pueblo que no lucha por su libertad, está muerto. Un pueblo sin dignidad, no merece ser libre. 

¡VIVA POR SIEMPRE ESPAÑA!

 

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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