Óscar Puente. Por Guirong Fu

Las virtudes que adornan a Óscar Puente

«Supongo que de las virtudes que adornan a Óscar Puente, para el alto puesto ministerial que ahora ostenta, no se cuenta la inteligencia»

(1)

Supongo que las virtudes que adornan a Óscar Puente,

para el alto puesto ministerial que ahora ostenta,

son un montonazo, en opinión del Sr. presidente

y justo como una Movilidad Sostenible lo requiere;

aunque entre ellas -fácil se infiere- no se cuenta la inteligencia.

(2)

Es de esperar, con todo, que, para esa Movilidad que le compete,

tampoco se requiera darle, en demasía, a las neuronas:

si el individuo soltar pedorretas y soeces exabruptos puede,

sin duda servirá bien a su ‘señorito’, a quien tantísimo adora.

(3)

Reconozco que a mí me gusta atender a su discurso desmadejado

mientras le contemplo entre simiescos gestos desgañitarse:

no es ejemplar humano que pueda observar uno a cada rato,

y el puro interés antropológico que despierta en mí es imposible de evitarse:

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Justo como él, y en todos los sentidos, debió de ser algún precursor del ser humano;

aunque me resisto a creer que pudiera llegar a ser tan zafio y tan primario.

Un antropólogo amigo mío poco ha me comentaba, no sin cierta ironía,

que, más de un neanderthal y más de un cromañón,

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de sus toscos modales se avergonzaría;

y, a uno, muy difícil se le hacía

no tener que darle toda la razón.

Y es que, desgraciadamente, el ‘diagnóstico’

no parece en modo alguno aventurado.

Mejor no decírselo al ministro, sin embargo;

pues me temo que el tío aún se alegraría

(6)

y, tan campante, correría a contárselo a su ‘amo’:

-¡Pedro, hermano: se interesa por mí… hasta la antropología!

(Me malicio, empero, que tras oírle lo de ‘hermano’,

se ganaría, de su ‘señorito’, un buen sopapo;

o, en su defecto, un magnífico capón.

(7)

Pero quién sabe, Sres.: ¡admite tanto ‘análisis antropológico’, esta cuadrilla…!

Oh, sí, sí; llevan Uds. razón: mejor me callo;

que están que echan chispas con el embrollo que han armado

a cuenta de la jodida y desafortunada amnistía,

y todavía acabaré yo pagando el pato.

Su ‘señorito’, a quien tantísimo adora.

guirong fu

Tengo 60 tacos; es decir, una linda juventud... prolongada.
Catalán y ESPAÑOL de Barcelona, en donde ahora vivo feliz,
pues, TENIENDO SALUD, no me falta de nada.
Guirong Fu, en Twitter, decidí hacerme llamar;
y todos saben que es Nietzsche quien puse en mi avatar.
No hay en mí afán de ocultamiento,
pero va con mi talante el anonimato.
De otra suerte, aunque les pusiera mi retrato,
no habrían de reconocerme ustedes un pimiento.
Den todos por bien seguro, sin embargo,
que, siempre que se trate de defender MI DIGNIDAD
y EL HONOR de quienes me honran con su amistad,
no habré de ocultar de mí ni un solo dato.
¿Mis intereses? Los mismos que siempre tuve:
El humanismo, la buena literatura y el ámbito entero de la psicología.
Y aunque en la política no siempre demasiado me entretuve,
los años me han llevado a querer tomarle la medida:
Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates.
Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía.
Me indigna que me deslumbre con sus lindos 'escaparates'
y que cuando entramos a 'comprar' no nos dé más que porquería.

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