
«Katie Crutchfield ha regresado lúcida y llena de energía en un álbum country retorcido de melodías pegadizas que evocan largas tardes de verano»
Hace tiempo os traje “Can’t Do Much” un tema de Katie Crutchfield una cantautora que ha logrado afianzarse como una voz imprescindible del country-rock alternativo con su proyecto Waxahatchee. Una artista que retrata con crudeza los altibajos emocionales y las tensiones internas que suelen acompañar los vínculos más estrechos.
En este año ha publicado “Tigers Blood’, su sexto álbum de estudio. La artista originaria de Alabama consolida su estilo con una colección de canciones que exploran la introspección, las relaciones interpersonales y la búsqueda de la verdad a través de una prosa poética y unos arreglos musicales sustentados en el country sureño. Por momentos, en “Tigers Blood”’ adopta un aire más liviano e incluso alegre, como en el sencillo “Right Back to It”, un tema en el que nos narra un hermoso paseo por el puerto seguro de una relación, una relación lo suficientemente segura como para soportar los giros repentinos de uno de los miembros de la pareja que pone a prueba la devoción del otro.
Un delicioso dueto a la antigua usanza country junto a MJ Lenderman (el excelente músico joven de la banda Wednesday) con ecos a Gram Parsons y Emmylou Harris. La evolución de Waxahatchee es uno de los viajes más satisfactorios de la música popular. Con “Tigers Blood”, ha regresado lúcida y llena de energía, un álbum country retorcido de melodías pegadizas que evocan largas tardes de verano, charlas íntimas y arrepentimientos con los ojos llorosos.

