
«De semejante basura humana se rodean siempre todos los dictadores desde el primer día en que vislumbran lograr pisotear al pueblo que les vio nacer»
(a)
Una de las muchas barraganas del régimen de Maduro
-esa tal Caryslia Rodríguez, pintorreada como una mona-
salió a ‘confirmar’ la victoria oficial de su puto chulo,
ese monstruoso, repulsivo y sanguinario déspota
que mantiene bajo su yugo a una ruinosa Venezuela.
(b)
Por cuanto rameras, lameculos
y chaperos, en efecto,
merodean, sin descanso,
el culo pedorro del tirano
-desde lo más ruin del pueblo llano
hasta el mismísimo ‘Supremo’-,
sumisas, sus olisqueadoras narizotas,
a los ‘perfúmenes’ de su ano.
(c)
Gentezuela cobarde, ramplona y acomodaticia,
empezando por ‘la milicia’ de sus pérfidos esbirros,
capaces de cortarle el nabo a su propio padre
o a su santa madre sajarle de un tajo la garganta.
(d)
Chusma vil sin principios, sin corazón ni alma;
sin siquiera un gramo de bondad, en sus entresijos,
para con la patria de sus famélicos y desalentados hijos,
de cuyo dolor se alimentan, indolentes parásitos,
como de la sangre las mismísimas garrapatas!

(e)
De semejante basura humana se rodean siempre todos los dictadores desde el primer día en que vislumbran lograr pisotear al pueblo que les vio nacer;
que El Mal que gustosamente deciden esparcir requiere de traidores
que mantengan sojuzgado al pueblo sobre el que ejercen su tiránico poder.
(f)
De entre lo peor que ahora es y lo mejor que acaso fuese antaño
sacan, ellos, a los más fanáticos acólitos para su causa emponzoñada;
de suerte que todo aquello que una vez fue ley o amago siquiera de democracia,
todo cuanto un mínimo de justicia social y de esperanza aún garantizaba,
(g)
taimada y sigilosamente hicieron que no quedase nada, al cabo.
Y créanme que se lo suelto así a ustedes, gente apacible y confiada,
por cuanto les intuyo cada día más incapaces de verle al ‘lobo’… el puto rabo!
Ojalá bien pronto pueda verles, uno por uno, irse despertando,
(h)
prestos a rememorar la añosa y cruenta historia de ‘Pedro y El Lobo’;
pero muy conscientes de que en nuestro caso, sin embargo,
ese ‘Lobo’ y ese ‘Pedro’ son criaturas idénticas EN TODO!
¿Por cuánto tiempo más querremos seguir siendo,
pues,
sus borregos propiciatorios, mis hermanos?

