
«Mi vuelta al catolicismo. Sucedió hace poco tiempo, en una visita con mi familia a la Virgen de la Bien Aparecida, en Cantabria»
Mi vuelta al catolicismo.
Sucedió hace poco tiempo, en una visita con mi familia a la Virgen de la Bien Aparecida, en Cantabria.
Yo iba de acompañante, la verdad que llevaba muchísimos años que no me confesaba, ni iba a Misa.
La verdad que estaba muy enfadado con Dios, por diversas circunstancias.
No quería saber nada de él, pero es cierto que este mundo se me quedaba muy vacío, no tenia esperanza en nada, incluso deseaba morirme, me daba igual estar vivo o muerto, no es que pensara en matarme, ni mucho menos, pero me daba igual estar aquí o no.
Ese día en la Bien Aparecida me dijeron para ir a misa, pensé vaya rollo, pero fui.
Algo cambio ese día, algo dentro de mi se modificó, algo se removió en mi interior.
Note que alguien me decía de corazón que me quería, pero mi corazón estaba cerrado, estaba una armadura puesta que hacía que ni sintiese ni padeciese.
Es verdad que empecé a rezar el rosario todos los días, para mi era una repetición de oraciones al principio sin ningún sentido, sin poner sentimiento en lo que rezaba.
A pesar de todo me animaba y me alegraba.
Un día rezando el rosario siguiendo por Internet el de Lourdes, mirando a la imagen que ahí estaba de nuestra madre, la Virgen, mi corazón sintió amor por ella, de hijo a su madre.
La verdad que me quedé flipado. Me dije qué esta pasando.
Y así con mis múltiples errores y mi condición suprema de pecador, me acerque a ella día a día, me sometí a su voluntad, me entregué a su amor y hoy en día es junto a mi mujer, la persona más importante de mi vida.
También hay dos personas que para mi componen mi familia, Gorka y Patricia.
Empecé a ir a misa todos los días, al principio me costaba, no entendía que era eso, pero pensé que alegría poder recibir al señor dentro de mí a través de la comunión.
Eso tiene que ser la leche, y recuerdo que un día llore de la emoción.
Pensé que tonto había sido por estar alejado de Cristo tanto tiempo.
Algunos pensareis que esto es una película marciana, me da igual, yo se lo que siento, yo se lo feliz que soy con ellos, yo se lo que me quieren cuando tenían ninguna razón, porque pasé de ellos mucho tiempo, y a pesar de eso me quieren.
Doy gracias a la Virgen María por darme su mano.
Doy gracias a Cristo por perdonarme y quererme.
Doy las gracias a D. Rafa, sacerdote del Opus Dei, por hacerme ver que todo hay que hacerlo con naturalidad, pero poniendo a Dios por encima de todo en nuestra vida.
Gracias por escuchar y querer a este pecador, que sólo quiere servir a su Dios, y vivir en la eternidad con él y nuestra madre la virgen.
Espero lograrlo por la gracia de Dios.

