
La noticia me ha impactado. Una niña, completamente sola, recorre los campos en busca de ayuda
Desgraciadamente no se trata del guion de una película de terror. Es el reflejo de la dura realidad. Además de un mundo feliz, lleno de niños en Disneylandia o jugando en los parques de bolas, nos encontramos con unos menores que, desgraciadamente, siguen viviendo en la miseria, maltratados por la vida, sus padres o la sociedad en general, mientras esta mira hacia el otro lado.
La impactante noticia nos llega a través de la prensa. Una niña de seis años camina por el campo durante unos quinientos metros hasta llegar a una casa en la que pide ayuda. Dice que sus padres están muertos. Cuando acuden las fuerzas de seguridad a requerimiento de los vecinos, encuentran el cadáver de los padres rodeados de perros y gatos en una chabola paupérrima.
No me voy a detener en el origen de la situación. Las autoridades lo determinarán. Me pregunto por qué se ha llegado a este extremo. Familias viviendo en una choza miserable en medio de la nada. Niños criados sin apenas escolarización. Abandono total en medio de una sociedad llena de excesos de todo tipo.
Estos hechos me hacen recordar que también tenemos hambre y marginación a nuestro lado. La llegada del progreso y el “estado del bienestar” no han llegado a demasiadas familias. Posiblemente el mundo rural ha mejorado sustancialmente, pero todavía nos encontramos casos como el anterior que piden una solución urgente.
No sé que pasará con esta niña. Posiblemente la acoja algún familiar o ingresará en una institución. Espero que ahora sea más feliz. Pero no dejo de pensar en la gran suerte que tenemos aquellos que hemos disfrutado de una infancia feliz en una familia normal.
Me imagino que este pensamiento mío de hoy no tiene ninguna trascendencia. Estaremos más pendientes de las grandes guerras, las broncas en el parlamento o la determinación de los jueces. Pera esa niña, que es un poco nuestra, se ha encontrado sola, en medio de la nada y con sus padres muertos por causas indeterminadas pero que no presumen nada bueno.
El “segmento” de hoy rezuma tristeza. La vida es así. Esa niña es algo nuestro.

