Por increíble que pudiera parecer, el progresismo hodierno es aceptado con gusto por las clases gobernantes, incluso, las pensantes.
El progresismo dominante: ruina y desolación. Por Amando de Miguel

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Por increíble que pudiera parecer, el progresismo hodierno es aceptado con gusto por las clases gobernantes, incluso, las pensantes.