Creo que no se puede denominar de otra manera la decisión que he tomado en el día de hoy producto de la pérdida de mi sentido común.
El segmento de plata: Locura transitoria. Por Manuel Montes Cleries

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Creo que no se puede denominar de otra manera la decisión que he tomado en el día de hoy producto de la pérdida de mi sentido común.

El edadismo es una forma de discriminación social por cuestión de edad que afecta a muchas personas mayores.

Por no perder la inocencia juvenil es por lo que reírse de uno mismo está bien. Es algo que difícilmente puedes hacer antes de pasar a una edad.

Aquellos que pertenecemos al segmento de plata, vamos a tener que someternos a una puesta al día para la interpretación del nuevo lenguaje.

Una carta, una llamada, una visita. Nunca es tarde para decir “te quiero”. Mañana puede ser demasiado tarde.

El paso de los años por nuestras mentes hace incrementar escandalosamente el número de nuestros cotidianos y numerosos despistes.

Siempre que veo imágenes de una residencia para mayores me viene a la memoria un viejo chiste: como la casa de uno…

Cada mañana nos despertamos con una promesa nueva por parte de los políticos de turno a la caza del voto. La última el cine barato.

Inopinadamente las vértebras me pinzaron un nervio y el fuerte dolor, medio paralizó mi cuerpo. Ahí surgieron las “manos de plata de Nati”.

La felicidad nace dentro del metro cuadrado que te rodea al disfrutar de lo que tienes y aceptar lo que te falta.

Decía mi abuelo tirando del acertado refranero popular que el que no tiene vergüenza todo el campo es suyo…

La palabra “Montejaque” tiene unas extraordinarias connotaciones para bastantes miembros del segmento de plata.

Su actitud es como la del que escupe hacía arriba. No llega a ninguna parte y le caen encima sus desprecios. No me hacen gracia. Me dan pena.

Aun recuerdo aquel cartel que cruzaba el Pasillo de Santo Domingo de mi infancia. Decía: “Eres nuestra Esperanza”. Una gran verdad.