¿Qué es peor, lo de los cremas de Cifuentes o el fraude fiscal de Màxim Huerta, me pregunté ayer al escuchar el patético discurso del ex ministro de cultura al anunciar mintiendo su dimisión del cargo político?
Tienen una cara que se la pisan y mienten con insolencia sectaria, mientras Màxim Huerta se toca los huevos. Por José Crespo



