
«¿Qué es peor, lo de los cremas de Cifuentes o el fraude fiscal de Màxim Huerta, me pregunté ayer al escuchar el patético discurso del ex ministro de cultura al anunciar mintiendo su dimisión del cargo político?»
¿Qué es peor, lo de los cremas de Cifuentes o el fraude fiscal de Màxim Huerta, me pregunté ayer al escuchar el patético discurso del ex ministro de cultura al anunciar mintiendo su dimisión del cargo político y en el que paradójicamente se olvidó mencionar ni tan siquiera con una palabra al Deporte?
Màxim Huerta defraudó a Hacienda 218․322 euros con una sociedad que montó en 2006. pero hace pocos días, señoras y señores, le pudimos como flamante ministro de Cultura y Deportes, en la Feria del Libro, con el traje de Forrest Gump cuando era pequeño, con zapatillas de deporte blancas, y tocándose los huevos literalmente… ¡Qué esperpento! y también a pesar de ser un antideporte no tuvo reparo en darse un viajecito y dejarse ver por «Rolland» Garros como decía él mismo… personalmente en persona.
A parte de este Forrest Gump hay más imputados y además condenados que mantienen de forma insolente sus cargos, así el nuevo ministro de Agricultura, Luis Planas, que figura desde 2016 imputado en una causa sobre el robo de agua en Doñana a través de pozos ilegales. Pero claro, ya sabemos que el «rascagüevos» sectario y defensor del socialista Sánchez intento quedarse en el Gobierno, por si colaba… De ahí sus mentiras y su insolencia sectaria al culpar a una supuesta jauría de su falsa dimisión. Toda una impostura de este falso artista que se auto calificó de «inocente» y mártir pero al que en realidad mató el vídeo de archivo en el que los españoles oímos a Pedro Sánchez afirmar categóricamente en el 2015: «Si tengo en mi dirección a un responsable político que crea una sociedad para pagar la mitad de impuestos, al día siguiente estaría fuera».
Nada más que añadir… Salvo que ¡tienen una cara que se la pisan!

Yo creo que le metieron a posta para cargárselo y apuntarse méritos.