Los Museos y las representaciones en la calle de la humanidad en ebullición. Por Vicky Bautista Vidal

Detalle de Amedeo Modigliani o la realidad en ebullición que encontramos en la calle.
Detalle de Amedeo Modigliani o la realidad en ebullición que encontramos en la calle.

“El mejor museo que puede usted acudir a ver es el museo de la calle. Salga y contemple las escenas y los cuadros vivos más artísticos del mundo”

El mejor museo que puede usted acudir a ver es el museo de la calle. Salga y contemple las escenas y los cuadros vivos más artísticos del mundo: La humanidad en ebullición.

Si las pinturas ofrecen humanidad estática en color y ofrecen toda clase de posibilidades “divinas”, la calle, entrega al espectador cuadros vivos, material de pintor de todas clases.
Si el arte eterniza una pose, la vida se mueve. 

El caleidoscopio cambia la imagen a cada movimiento del tiempo y los “cristales de colores” toman formas fantásticas y diferentes a cada giro.

Todos somos intérpretes en la danza vital, y juntos, formamos distintos decorados para el escenario de este teatro donde se ejecuta el baile: Unas veces convulso, otras rítmico y artístico.

A veces comparsa, parte del coro, tirano, amante, santo, lo que pida el libreto. Cada cual cumple un papel y nadie desea pertenecer al relleno, aunque, para la obra, todos los papeles son importantes.

La comedia se transforma en tragedia con facilidad y algún que otro “primer actor” se olvida de su papel. El apuntador no tiene mucha voz y puede que el artista sea un poco sordo.
Alguno debe hacer el papel de público: ¿qué es una obra de teatro que no cuente con público? De forma que el caleidoscopio se mueve otra vez y los “artistas”, ejecutan un movimiento circular subiendo por la escalera de la derecha del escenario para tomar el papel de los que bajan por la izquierda para sentarse en el patio de butacas y seguir contemplando el espectáculo, aplaudiendo o abucheando, según requerimiento también.

Antonio Bueno: The Painter and the Model, 1952
Antonio Bueno: The Painter and the Model, 1952

“Otros son tan malos actores que se les nota que están disimulando y que son otra cosa. No obstante, todo es guion, todo escenario en los museos de la calle”

Si un actor hace de médico necesita actores que ejecuten el papel de enfermo. Si hace de sacerdote, fieles que se inclinen a su paso… Si de político, eficaz o ladrón, manos que aplaudan y voces que lo ensalcen. Todo está cuidadosamente dispuesto para la obra, y los actores, se meten tanto en su papel que hasta suelen olvidarse de sí mismos. Alguno olvida el papel y se aparta disimuladamente de la obra escondiéndose detrás del escenario. Otros, son tan malos actores que se les nota que están disimulando y que son otra cosa. No obstante, todo es guion, todo escenario en los museos de la calle de la humanidad en ebullición.

Plumas, harapos, joyas, colores, telas finas y burda arpillera. El vestuario es variado y los temas infinitos. El atrezo dispuesto perfectamente para vestir el decorado. Salga a la calle, siéntese en un banco, en una terraza, observe, disfrute con la obra y con los personajes que, en ese momento, actúan para usted, yendo y viniendo, tomando sus tapas en los bares, cada vez menos, paseando, cada vez menos, desplazándose y viviendo como mejor pueden mientras algunos mastuerzos se esfuerzan desde ciertos estamentos por destruirles esa vida que esperan tranquila.

Usted está en su derecho de abuchear o aplaudir al autor del libreto. Haga lo que considere. Usted es necesario en la representación hasta cuando está inactivo.

No piense en cosas amargas, disfrute en el teatro. Respire y viva, no se le exige mucho más. Es su papel.

Vicky Bautista Vidal

Nací en Madrid. Y como a casi todos los madrileños, todo el mundo me parece cercano y de casa: es el carácter de la ciudad. Esto me ha ayudado después para congeniar con toda clase de personas en los diferentes sitios donde viví. Soy curiosa, inquieta, autodidacta y un pelín dispersa, precisamente por que me siento atraída por muchísimas cosas, escribir es una de ellas. Lo hago al golpe de víscera, según el momento y me faltan algunas vidas para alcanzar a Cervantes o alguno de los inmortales.
Soy la primera sorprendida por que observo como últimamente me meto en berenjenales de opinión acerca de asuntos políticos, cuando en realidad, la Política, me importó un bledo toda la vida.
Puede ser sentido común herido o un amor recién descubierto por España y su unidad. No milite, milito o militare en nada. Pero estoy de parte de la razón y el sentido común.
Defenderé a cualquier gobierno que me facilite la vida y reprochare sin pausa a quienes me la incomoden.
La Libertad es para mi la única joya a lucir, la lógica una herramienta y creo que sin pasión por algo, poco se puede conseguir.

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