América Hispánica: Los Gobernadores negros en Ecuador. Por José Crespo

Los tres mulatos de Esmeraldas de Sánchez Galque
Los tres mulatos de Esmeraldas de Sánchez Galque

«Esta es una imagen que haría estallar en mil pedazos la cabeza hueca unineuronal de los adoradores de lo políticamente correcto por su complejidad histórica, no digamos de los seguidores de Black Lives Matter»

Dentro de la polémica sobre el racismo lanzado a bocajarro sobre España y la Hispanidad fruto de una oceánica ignorancia, estoy seguro que esta es una imagen que haría estallar en mil pedazos la cabeza hueca unineuronal de los adoradores de lo políticamente correcto por su complejidad histórica, no digamos de los seguidores de Black Lives Matter a los que no se les ve el pelo cuando la violencia es al contrario o simplemente cuando es de negros sobre negros y por supuesto se olvidan de los Padres Fundadores empezando por Washington que eran negreros y practicaron el esclavismo.

 

El artista autor de la obra fue el pintor mestizo Andrés Sánchez Gallique o Galque, y se enmarca en el movimiento artístico conocido como “Escuela Quiteña” desarrollada y fomentada durante el período virreinal español.  En la actualidad forma parte de la colección del Museo del Prado de Madrid aunque con cierta lógica se encuentra depositada en el Museo de América, también en la capital de España.

 

«Don Francisco era uno de los gobernadores de la región de Esmeralda, en el actual Ecuador»

En la obra, “Los mulatos de Esmeraldas” o “Los negros de Esmeraldas”, interesante pintura al óleo y lienzo datada en 1599, atribuida como se ha dicho a Sánchez Gallique, vemos a Don Francisco de Arobe flanqueado por sus hijos Pedro y Domingo. Don Francisco era uno de los gobernadores de la región de Esmeralda, en el actual Ecuador. Desde que en 1533 un barco negrero embarrancara en la costa cercana, Alonso de Illescas, un africano esclavizado convertido al cristianismo en Sevilla, estableció una especie de reino negro en esta región remota de la Monarquía española que permaneció prácticamente inalterado hasta la independencia del Ecuador.

La obra fue encargada por Juan del Barrio de Sepúlveda, en aquel momento oidor de la Real Audiencia de Quito, con objeto de enviarla como presente al rey Felipe III de España, II de Portugal, para con ello demostrar la conversión y adoctrinamiento de los llamados cimarrones, esclavos negros huidos de los barcos europeos naufragados en las costas de América, que acababan convirtiéndose en caciques de poblados indígenas y por eso se les consideraba libres. Algunos de ellos se asentaron en la ceja de selva peruana adoptando las costumbres y vestuario de los pueblos andinos donde habitan hasta la fecha.

 

La obra pictórica habría seguido el itinerario establecido para las rutas comerciales del Virreinato del Perú con la península ibérica, es decir a través de Panamá, dado que la ruta por el estrecho de Magallanes se consideraba muy peligrosa y arriesgada a partir de la que queda reflejada en el planisferio de Bautista Agnese de 1540 confeccionado por encargo del emperador Carlos I de España y V de Alemania, lo que en aquel momento se conocía como Sacro Imperio Romano-Germánico.

«El propio lienzo aclara su origen pues queda anotada la dedicatoria en la cartela situada en el lateral derecho del cuadro donde se puede leer: Para Felipe 3, Rey Católico de España y de las Indias»

El cuadro habría llegado a España desde la Audiencia de Quito, en algún barco que hiciera la ruta Lima-Panamá y desde allí por tierra través de la selva del istmo panameño por el Camino Real que unía el Pacífico con el Caribe para desde allí embarcar rumbo a las Antillas donde se uniría a otros barcos para hacer la ruta de vuelta de los galeones con las cargas de oro o plata, y tantos productos como índigo, tabaco, cochinilla entre otros. Podemos imaginar la escena del viaje de ese cuadro hasta llegar a manos del Rey en la Corte. Realmente el propio lienzo aclara su origen pues queda anotada la dedicatoria en la cartela situada en el lateral derecho del cuadro donde se puede leer: «Para Felipe 3, Rey Católico de España y de las Indias, el doctor Juan del Barrio de Sepúlveda, Oidor de la Real Audiencia de Quito, lo mandó hacer a sus expensas, Año 1599».

Recordemos que en el momento de la llegada a América, los africanos liderados por Alonso de Illescas se aliaron con la tribu local indígena y con los españoles de Quito, que le reconocieron el título de gobernador de Esmeralda en nombre de Felipe II a él y a sus descendientes entre los que estaba Sebastián de Illescas.

«Andrés Sánchez Gallique, pintor indígena que se cree aprendió el oficio en la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de los Naturales de Quito, institución católica que reunía a los miembros más destacados de la comunidad indígena»

 

El cuadro, fechado en 1599, es obra de Andrés Sánchez Gallique, pintor indígena que se cree aprendió el oficio en la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario de los Naturales de Quito, institución católica que reunía a los miembros más destacados de la comunidad indígena, o «república de indios», como entonces se denominaban lo que hoy se conoce como pueblos originarios de América. El capitán Francisco de Arobe (de 56 años tal como reza el cuadro) y sus hijos Don Pedro (de 22 años según el lienzo) y Don Domingo (de 18 años tal como se lee sobre su cabeza), aparecen los tres con su nombre precedido con el Don, como hidalgos reconocidos, vestidos con la indumentaria a la española con la gorguera, ricamente vestidos y con sus adornos de oro colgantes en forma de pendientes y narigueras con perforaciones del tabique nasal, y como símbolo de su autoridad al nivel de capitanía van armados con el espontón, de unos dos metros de altura, arma de asta usada como distintivo por los oficiales de Infantería

 

Alonso de Illescas
Alonso de Illescas

Alonso de Illescas nacido en Cabo Verde, alrededor de 1528 y que acabó sus días en la Provincia de Esmeraldas, sobre 1600, fue un liberto cimarrón, fundador y líder del cacicazgo Reino de los Zambos de Esmeraldas, que había sido capturado a la edad de 10 años en Cabo Verde recibiendo el nombre de Enrique y tomando primero su apellido y luego el nombre completo como un auténtico hijo.

 

Hacia 1598, año del fallecimiento de Felipe II, el misionero Gaspar de Torres junto a indios cayapas, lachas, otubíes y otros de los confines de Lita llegaron a la capital quiteña para certificar su lealtad y colaboración en la reducción y pacificación de Esmeraldas. Al año siguiente, Francisco de Arobe, cacique rival que recibiría el cargo y empleo de capitán, como era costumbre para los jefes tribales, y dos de sus hijos, Pedro y Domingo, de la Bahía de San Mateo se ofrecen para colaborar en la pacificación de la región, según autos de la Secretaría de la Real Audiencia «Arobe, sus hijos y los indios que lo acompañaban dieron la paz y obediencia al Rey y d’ellos en su Real Nombre se tomó posesión y el asiento y capitulaciones y ansí quedaron y están puestos por vasallos suyos en su Real Corona» (ver documentación adjunta).

«Estamos ante los gobernadores negros de un rincón del inmenso territorio de la Monarquía Hispánica en la América española retratados por un pintor mestizo indígena»

Es decir, estamos ante los gobernadores negros de un rincón del inmenso territorio de la Monarquía Hispánica en la América española retratados por un pintor mestizo indígena que aprendió el oficio en una cofradía católica, cuyos cuadros tuvieron tanto éxito que llegaron a la misma Corte en Madrid, donde hoy se expone en el Museo de América.

 

DOCUMENTOS

Quito, 12 de abril de 1599. Carta de Juan del Barrio de Sepúlveda, oidor de la audiencia de Quito, a S.M.sobre lo siguiente: habla de la noticia que ha tenido de los indios de las provincia de Cayapa, Lachas, Yambas, Altas, Malabas y otras que lindan con la la Lita, y los de la provincia de las Esmeraldas y bahía de San Mateo; envía los retratos del capitán Francisco de Arobe y de sus hijos Pedro y Domingo, mulatos principales de las Esmeraldas; dice que se ha reunido más hacienda que en tiempos pasados; estado del encabezamiento de las alcabalas; pide alguna merced por sus servicios.

El óleo con los retratos de Francisco de Arobe y sus hijos Pedro y Domingo, se conserva en el Museo de América de Madrid.

AGI/23//QUITO,9,R.2,N.15

Quito, 15 de octubre de 1600. Carta de Juan del Barrio de Sepúlveda, oidor de la audiencia de Quito, a S.M. sobre lo siguiente: se ha llevado a cabo la reducción y conversión de los indios de la provincia de las Esmeraldas y bahía de San Mateo, y de los Cayapas y los de las provincias de Lita, Tulcan y Mallama; que se ha ido poblando la provincia de las Esmeraldas y reduciendo a la fe cristiana los mulatos e indios de la misma, con la ayuda del capitán [mulato] Francisco de Arobe y sus hijos, de quienes ha enviado retratos, y tienen iglesia y cura; también ha llegado el mulato Sebastián de Illescas y con él Alonso Sanchez de Cuéllar, maestre de una nao que se perdió en la punta de Manglares; todos ellos se bautizaron y confirmaron; pide merced para pagar a los caciques lo que han gastado y reitera su disposición a continuar la dicha obra; pide se envíen células a los caciques agradeciéndoles su fidelidad.

AGI/23//QUITO,9,R.3,N.25

Quito, 15 de abril de 1600. Carta de Juan del Barrio de Sepúlveda, oidor de la audiencia de Quito, a S.M. sobre lo siguiente: se ha recibido con alegría la llegada del presidente de la audiencia Miguel de Ibarra; da cuenta de sus servicios en la provincia de las Esmeraldas y en la defensa contra el pirata Francis Drake; dice que no se ha gastado hacienda real en la pacificación de los indios de las Esmeraldas, y pide se funde un pueblo de españoles en la bahía de San Mateo, a lo que se compromete a ayudar Francisco de Arobe, mulato, y se puede fundar otro pueblo en la dicha costa, a lo que ayudaría Sebastián de Illescas, mulato; que conviene elegir bien a las personas que vayan a poblar dichos lugares; pide se vean sus papeles y se le conceda alguna merced.

AGI/23//QUITO,9,R.3,N.21

Quito, 14 de abril de 1601. Alcance y contenido:Carta de Juan del Barrio de Sepúlveda, oidor de la audiencia de Quito, a S.M. sobre lo siguiente: que envió relación de la conversión y población de los indios y mulatos de la provincia de las Esmeraldas y bahía de San Mateo y del asiento que se tomó con el capitán Francisco de Arobe, mulato principal; ahora envía relación de la buena marcha de dichas poblaciones; también envía relación del asiento tomado con Sebastián de Illescas, mulato principal del pueblo de San Martín de Campaces; también envía testimonio de las visitas y lo efectuado por los caciques de la provincia de Tulan; asimismo de cartas del virrey en favor de dichas poblaciones; la tierra está muy pobre y pide poder labrar de nuevo las minas de oro de Caguazara, cerca de Pasto; necesidad de hacer mercedes a los oficiales y ministros para que sigan siendo honrados; se han rescatado algunos españoles perdidos en tierras de indios.

AGI/23//QUITO,9,R.4,N.35

José Crespo

José Crespo

José Antonio Crespo-Francés. Soldado de Infantería Española, Doctor en Historia. Enamorado de Aranjuez la ciudad donde vivo, colaborador en radio y publicaciones electrónicas, autor de trabajos históricos dedicados al Servicio Militar y Valores, y a personajes en concreto como Juan de Oñate, Blas de Lezo o Pedro Menéndez de Avilés y en general a Españoles Olvidados en Norteamérica. Rechazo la denominación de experto, prefiero las de "enamorado de" o "apasionado por". Si Vis Pacem Para Bellum

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