Conversaciones en el andamio: la Montero, Bea y su mamá… Por Francisco Gómez Valencia

Conversaciones en el andamio. Bea y su mamá
Conversaciones en el andamio: la Montero, Bea y su mamá…

«La profe de lengua les ha puesto el vídeo de la loca de la Montero, si, el de ayer que decía a las demás gritando, que es ser una mujer y las demás flipaban en colores…»

Regresando del garaje me pasó por el chino a por una barra de pan, saludo a Loli “La Pilingui” que estaba sujetando el edificio y que ni me contesta para variar y me cruzo con Rosa, la mamá de Bea que tiene once añitos que estaban cruzando por el paso de cebra. Rosa, su mamá siempre dice que su niña es muy lista, claro…

– Hola Bea! Hola Rosa qué tal…

– ¿Bien y vosotros?

– Como siempre, liados. ¿Y Javi?

– Currando; esta semana está de noche…

– ¿Que tal Bea, que te cuentas cariño? Y la niña se encoge de hombros…

– ¿Te pasa algo? Y me contesta la madre…

– Pues no que me dice que la profe de lengua les ha puesto el vídeo de la loca de la Montero, si, el de ayer que decía a las demás gritando, que es ser una mujer y las demás flipaban en colores…

– Si, si… la contesto. ¿Y?

– Pues que no sé si ir a poner una queja…

– ¿Y os ha preguntado la profe algo, Bea?

– Si, me dice la niña…

– ¿Y que la has dicho?

– Que por qué estaba tan enfadada esa señora y que yo quiero ser como mi mamá.

– Rosa, no hace falta que pongas la queja a esa gilipollas, ya la ha contestado tú hija.

¡Vamos!

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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