El irreal ruido de fondo más real que nunca. Por Francisco Gómez Valencia

La familia del monarca y la carga que representa no parece desequilibarlo de momento
La familia del monarca y la carga que representa no parece desequilibrarlo de momento

«Pese al irreal ruido de fondo, más real que nunca, se trató de un discurso institucional, supervisado como siempre por Presidencia del Gobierno que para eso está»

Mientras los medios nos deleitan con sus habituales noticias relacionadas con el número de fallecidos, de contagiados, los denunciados por las fiestas y la dichosa vacuna, lo que se lleva la palma es la interpretación del discurso real. Debo reconocer que habitualmente no le presto mucha atención pues siempre hay tareas logísticas que llevar a cabo en materia de acomodo a la familia que está por llegar o ya está debidamente instalada hablando de lo importante, el trabajo, el fútbol o los colegios de los niños pero, teniendo en cuenta que este año ese problema ha desaparecido por decreto ley, me dispuse a atender al monarca aguantando la mirada de igual a igual pese a ser uno más de sus súbditos.

Para aquellos que normalmente no le atienden y no han roto con la tradición; mis felicidades. A aquellos que en las condiciones descritas anteriormente han hecho el esfuerzo para deleitarnos después con un sesudo análisis por Twitter; igualmente enhorabuena y por último a los que solo prestaron atención para comprender mejor los insultos podemitas; pues igualmente mi reconocimiento. En todo caso, ¿es necesario el discurso? No lo sé, ¿pasaría algo sino lo hiciera? No especialmente, ¿es bueno que lo haga? Supongo que sí pues a mucha gente le interesa lo que diga o no, analizando como buenamente pueda o le dejen una vez revisado su discurso desde Moncloa, ¿interesa un discurso editado, teniendo en cuenta quien está en el Gobierno? A mí no, ¿aun así debe seguir haciéndolo? Sí: pues es tradición y nadie que bien se precie ha nacido para romper con lo establecido.

En resumidas cuentas y en mi opinión solo trató cinco temas:

– Que la pandemia sanitaria ha degenerado en económica y social, por lo que se hace más necesario que nunca el entendimiento y respeto entre la clase política.

– Que todos somos iguales ante la Ley.

– Que las FFCCSS del Estado, los sanitarios y Protección Civil merecen el debido reconocimiento por los esfuerzos realizados.

– Que históricamente hasta que se votó la Constitución en 1978 en España se vivieron tiempos algo convulsos y por eso debemos defender la paz social y el entendimiento común desde el respeto a la diversidad.

– Y terminó felicitando la Navidad en Castellano, gallego, vasco y catalán en su nombre, en el de su señora esposa y en el de sus dos hijas indicando los rangos de las tres en la institución que representa.

Sin más. Quien quiera ver más tendrá que: o esperar a otra ocasión o inventarse lo que el Rey piensa como ha hecho una parte importante para vender periódicos o conseguir mayor audiencia. En cuanto a las conclusiones de la prensa:

– A los V.E.R.D.E.S. les digo que hagan el favor de relajarse…

– A los republicanos les invito a que se multipliquen por cero…

– Y a los demás felices e indiferentes, mi más sincera enhorabuena.

Se trató de un discurso institucional, supervisado como siempre por Presidencia del Gobierno que para eso está. Ahora y siempre. Por lo tanto: nunca irá en contra del Gobierno de turno que le permite tener las atribuciones que considere y que marca a la institución su agenda profesional, social y su partida presupuestaria recogida en los Presupuestos Generales del Estado.

Por aportar alguna idea… ¿el Rey y la institución que representa, está actualmente secuestrada? Depende de quien lo opine. Cuando gobernó la derecha desde la izquierda se creía que la monarquía estaba especialmente excitada como denuncian por el discurso cuando lo del golpe de estado en Cataluña y la consecuente manifestación de las tres derechas en la Plaza de Colón de Madrid tan denostada y manoseada desde la izquierda en general y desde el Gobierno en particular ¿Y ahora que gobierna la izquierda soportada por lo peor de la política representada en el Congreso? Pues más o menos lo mismo pues le acusan de hablar de ética y moral cuando su bisabuelo huyo del país con nocturnidad y alevosía habiendo ganado las elecciones los que le apoyaban, o porque no critica abiertamente las vergüenzas de su familia (separaciones y escarceos carcelarios y extramatrimoniales) y especialmente el reconocimiento del descredito hacia su padre (una vez admitido voluntariamente su desliz fiscal) delante de todos los españoles denigrándose y humillándose en público para más gloria de la izquierda radical obviamente republicana.

En todo caso pareciere que lo mejor que sabe hacer es sobrevivir a los duros tiempos que parece estarles tocando vivir, pero no solo a ellos sino a todas las monarquías europeas en general al aparecer ante la opinión pública, más bien una rémora del pasado que algo eficaz y moderno. Por lo tanto y para ir terminando no seré yo el que la cuestione, no por nada sino más bien porque me parece menos malo, pese a que se sea Jefe de Estado por nacimiento y no por mérito, a tener que aguantar a algún fulano sectario puesto por la clase política más preocupada por medrar que por sacarnos del agujero inmundo en el que nos han metido sanitariamente, económicamente y socialmente. Solucionen los problemas y después si hay mayoría pregunten a la población lo que quieran al mismo tiempo que también modifiquen la Ley electoral para que las minorías no condicionen la vida de la mayoría de la gente corriente que nos gusta vivir en paz. Una vez hecho esto, dimitan, desaparezcan de la vida social y si la Justicia lo considera váyanse por donde vinieron y que Dios los perdone.

Francisco G. Valencia

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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