«¿En qué momento empezamos a considerar normales síntomas que, en una democracia verdaderamente sana, deberían habernos llevado hace mucho tiempo al médico?».
España, organismo infectado. Anatomía de una política enferma. Por Fernando M. Gracia

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«¿En qué momento empezamos a considerar normales síntomas que, en una democracia verdaderamente sana, deberían habernos llevado hace mucho tiempo al médico?».

Estas líneas van dedicadas a esos pequeños espacios de tierra española donde tantos compatriotas dieron su vida a lo largo de nuestra Historia

Me falta el ramito de violetas de la canción, aquel que un hombre mandaba a su mujer cada nueve de Noviembre sin tarjeta para regalárselo a España y la libertad

Por España, y el que quiera defenderla honrado muera, y el que traidor la abandone no tenga quien le perdone, ni en Tierra Santa cobijo…

En honor a la historia algunos norteamericanos recordarán hoy al celebrar el 4 de Julio de 1776 que sin las dos victorias españolas sobre Inglaterra de 1741 y 1781 habría sido imposible la independencia de los EEUU.

Hoy Eastwood cumple 96 años pero intuyo que aún le quedan algunas balas para su Magnum vengador y recuerdo como Vera mutó su cara hacia los rasgos inocentes del camino de vuelta

«Parece mentira, que pueda darse la circunstancia que ha ocurrido últimamente entre algunos partidos políticos y en el Parlamento de España».

«Así va España, sin gobierno, a trompicones y a empellones, aunque ya si eso sigo otro día, pues de imperios, cuernos y herencias sobra material».

El sanguinario Simón Bolívar es un personaje cruel que, en mi opinión, no liberó al pueblo americano, todo lo contrario

«España cae también a esas profundidades del subsuelo como la arena del reloj, sin que nadie acierte a darle la vuelta».

Sin visión de futuro y sin perspectiva de conjunto no hay nación constituida en estado. En un estado que se precie se cumple el precepto de que todos los ciudadanos son libres

Ningún país democrático ni dictadura admite partidos o tendencias cuyo objetivo sea romper el estado, esos grupos están fuera de la ley… menos en la España del café para todos y la perversión de la democracia.

Le podemos llamar tanto trampa como timo o estafa que nos conduce a la justificación última de nuestra democracia a la vez que desmonta las justificaciones de los separatistas

«A Coburtasun le cansa el Valle, según sus palabras, y quiere para los monjes un proceso de conversión… a qué, ¿a un parque temático?».