No comer carne obedece a un plan de negocio puro y duro: Las escusas de salud pública son eso, meras escusas. Por Gusarapo

No comer carne obedece a un plan de negocio puro y duro
No comer carne obedece a un plan de negocio puro y duro

«En el último año hay personas que no se pueden permitir comer carne, y en parte es como consecuencia de las acciones del Gobierno al que pertenece el Sr ministro»

No me queda otra que hablar sobre el vídeo que el ilustre ministro de Consumo, Sr Garzón publicó esta semana. Y les aseguro que lo voy a hacer sin ganas, porque me resulta agotador.
Decía un profesor de Economía a quien conocí, que las estadísticas son capaces de contar lo que queramos que cuenten. Me explico. Si cogemos a dos personas y decimos que de media comen un kilogramo de carne al día, estamos dando a entender que cada una de ellas consume un kilogramo, pero si les preguntamos y una de ellas dice que únicamente consume cien gramos, lo que sucede es que la otra come un kilogramo y novecientos gramos. También se puede dar el caso de que una de ellas coma los dos kilogramos y la otra nada.
En el último año hay personas que no se pueden permitir comer carne, y en parte es como consecuencia de las acciones del Gobierno al que pertenece el Sr ministro.

En fin, voy al asunto.

No es sólo la carne, es un modo de vida, una cultura, una tradición, unos paisajes, un mundo. Y frente a la demagogia, la falta de rigor, la falacia, no ofrecen nada, ni soluciones ni consecuencias.

Hace treinta y un años y nueve meses que presencié por vez primera una siembra directa.
Fue en una gran finca en Montes Torozos, Valladolid. Con una sembradora de marca Amazone que también realizaba abonado localizado. Sembraron centeno.

Con esta técnica que hoy está muy extendida, no se ara el terreno, se siembra directamente, evitando labores y el consiguiente gasto de combustible y las horas de trabajo del operario.
Aquello para mí supuso un revulsivo en mi forma de entender el cultivo de determinadas especies y un montón de preguntas que todavía, a día de hoy, no han conseguido respuestas.
Era una técnica opuesta a lo que durante siglos se había creído lo único posible.

¿La administración ha hecho lo posible por difundir esta técnica? En mi opinión no. Otra técnica muy interesante a la hora de conservar el suelo y evitar emisiones es el llamado Mínimo Laboreo. Las labores se reducen a lo imprescindible y se evita el volteo de la capa de tierra arable. Se trabaja en vertical.

Me ahorro la pregunta anterior.

Tal vez quien lea estas líneas leyó mi artículo de la semana pasada sobre el Servicio de Extensión Agraria.

Este servicio hizo una labor ardua y encomiable, pero desde el punto de vista práctico, no teórico, y una vez cerrado no se continuó con su labor. Aunque habrá quien opine lo contrario que un servidor, claro.

Sin pautas y directrices de la administración los productores tuvieron que buscarse la vida por su cuenta, como se suele decir. Hoy sigue ocurriendo lo mismo, pero con una problemática añadida, cientos de normas que restringen y asfixian a la actividad.

Vayamos a otra cosa. ¿Conoce el Purin?

El Purin es la mezcla de deyecciones sólidas y líquidas de los animales que se crían o mantienen sobre lo que se llama suelo de rejilla, esto es, sobre un conjunto de piezas ranuradas o rejillas que evitan el contacto de los animales con sus deyecciones, orina y estiércol, y facilita su recogida y almacenamiento. El Purin es muy líquido y se esparce en las tierras antes de la siembra o incluso durante el cultivo, para abonar.

Normalmente es de porcino o vacuno de leche, pues es un sistema intensivo. El Purin, utilizado adecuadamente, es buen abono, pero en exceso es muy perjudicial para el terreno (microorganismos y nutrientes), y para los cursos de aguas.

Tiene un componente que lo hace muy interesante para otra función que la de abonar, es muy rico en Metano, y con este gas se puede producir energía eléctrica. El Metano es dañino para el Medio Ambiente al ser considerado Gas de Efecto Invernadero. Se estima que contribuye al Calentamiento Global en un quince por ciento.

El Metano es uno de los gases que exhalan los rumiantes, bovinos, ovinos, caprinos, entre otros, al eructar. De ahí que haya quien considera a los rumiantes como grandes contaminadores.

En algunos de mis viajes por Europa, tuve la suerte de visitar algunas explotaciones ganaderas que habían instalado sistemas de obtención de Metano y producción de electricidad. De esa forma se elimina parte del problema y se ahorra en costes energéticos e incluso se obtienen ingresos extras por la venta de la energía. El problema es el costo, bastante elevado.

¿La administración ha hecho lo posible por difundir esta técnica? En parte, y no con carácter individual.

Se realizaron fuertes inversiones en plantas de aprovechamiento de purines de tipo colectivo y prácticamente todas cerraron.

Un ejemplo de este tipo de plantas. En 2012, la SEPI, a través de la empresa pública Enusa Industrias Avanzadas, inauguró una planta de Biogás en la localidad de Juzbado, Salamanca, en terrenos de la planta de combustible cerámico para centrales nucleares.

El objetivo, la utilización de residuos agroganaderos y agroindustriales para obtener energía eléctrica y aprovechamiento del digestato como abono. La planta tiene una potencia de generación de 500 kW y utiliza 70.000 tn al año.

Desde su puesta en funcionamiento el Purin ha sido suministrado, creo que en su totalidad, por una empresa que cuenta con dos explotaciones porcinas de gran capacidad en la zona, a doce y catorce kilómetros de distancia. Suministro con camiones cisterna articulados con tracción mecánica por motores de gasóleo. Sorprende que se pretenda eliminar un gas emitiendo otro, o a lo mejor esos camiones no emiten CO2.

Esta empresa ha adquirido la planta recientemente. O sea, que el Gobierno ha enajenado activos de una empresa pública dedicados a evitar la contaminación ambiental y la generación de energía eléctrica.

Para los profanos en estos asuntos resulta curioso que en lugar de financiar parte del coste o incluso el total, de la instalación de plantas de Biogás en las propias explotaciones, se construya una a cierta distancia y luego se venda. Pero claro somos ignorantes. Para los ganaderos alemanes este tipo de instalaciones resultan muy rentables, tal vez para los españoles no lo sean.

Cambio de tercio.

La ganadería es el principal punto de anclaje de la población rural. El ganado come todos los días y necesita cuidados permanentes.

La ganadería suministra la materia prima de mataderos, fábricas de procesados tales como embutidos, jamones, salchichas, fiambres…

La ganadería consume piensos, maquinaria, suministros varios, construcción, energía.

La ganadería extensiva limpia y desbroza montes y campos transformando materia vegetal de poco valor en carne. Permite además el mantenimiento del mayor ecosistema europeo y el más rico en biodiversidad, la Dehesa.

Mucho se puede hablar de la importancia y beneficios de la ganadería y la carne. Por desgracia tenemos acuíferos y humedales contaminados, problemas de lixiviación, de suministro eléctrico, de erosión, de desertificación, de acidez, de empobrecimiento del porcentaje de materia orgánica, de desempleo, de abandono del medio rural, de incremento de incendios. Por suerte tenemos el conocimiento, las técnicas, los fondos europeos, miles de explotaciones cuyos propietarios estarían más que dispuestos a participar en proyectos de este tipo.

¿Y lo único que se les ocurre es poner en tela de juicio y en riesgo la actividad agroganadera?

Esto no es una medida de despiste como muchos creen, no, esto obedece a un plan de negocio puro y duro como las baterías de litio y las instalaciones de generación eléctrica por aerogeneración o radiación solar. Carne sintética, a eso se reduce todo.

Las escusas de salud pública son eso, meras escusas.

Centran la atención en un 5% de emisiones totales y obvian la realidad del porcentaje de la industria y el transporte. Recuerden como cayó la contaminación atmosférica durante el confinamiento, y las vacas y las ovejas seguían eructando.

Gusarapo

Gusarapo

Soy más de campo que las amapolas, y como pueden ver por mi fotografía, también soy rojo como ellas. Vivo en, por, para, dentro y del campo. Ayudo a satisfacer las necesidades alimenticias de la gente. Soy lo que ahora llaman un enemigo del planeta Tierra. Soy un loco de la naturaleza y de la vida.

Deja un comentario