Luces de Navidad. Por Jorge Hernández Mollar

luces de Navidad

“Lejos del bullicio de las luces de Navidad, la luz de Navidad es la que alumbra la humanidad desde el misterio de la encarnación y nacimiento del Hijo de Dios”

Durante la  inauguración de la iluminación para la Navidad de la ciudad de Vigo, su exultante regidor Abel Caballero desveló que desde la Estación Espacial Internacional se observaba la poderosa luminosidad que  proyectaba y que sus tripulantes “estaban deslumbrados porque la luz de la Navidad ocupaba todo el espacio”.

El tiempo de Navidad es propicio para que numerosas ciudades de  Europa y de gran parte del planeta se iluminen de una forma extraordinaria y celebrar así el gran acontecimiento que desde hace más de dos mil años,  los cristianos de todo el orbe conmemoramos en estas fechas, nada más y nada menos, que el nacimiento del Hijo de Dios.

Frente a la oscuridad que hoy se cierne sobre la humanidad por distintas causas como la pandemia; los desastres naturales; el tráfico de seres humanos; la desnaturalización de la familia o la exaltación  de la muerte convirtiendo en un derecho inhumano el aborto y la eutanasia, solo la luz que proyecta sobre la tierra la bondad, la ternura y la esperanza del niño que Dios envió a la tierra es capaz de penetrar en la mente y el corazón de los hombres para superar las incertidumbres que esa oscuridad nos abate y entristece.

Parece que negar a Dios, enterrarlo e incluso despreciarlo se ha convertido en la bandera de su más encarnizado enemigo. Vivimos tiempos en los que degradar al hombre y a la mujer en su propia esencia, imagen de Dios, se ha convertido en el leit motiv de quien quiere convencernos de que los creadores del ser humano podemos llegar a ser nosotros mismos y que seremos más libres en la medida que nuestra voluntad solo se someta a nuestros propios sentidos y apetencias.

Es por eso que es el tiempo adecuado, para que no limitemos nuestro sentido de la Navidad a la luz artificial que ilumina el espacio sideral desde ciudades como Málaga, Vigo, Nueva York o Singapur y que contemplan los astronautas, porque esa es una luz temporal y efímera que solo invita al ruido, la diversión o a las compras para los regalos propios de estas fiestas navideñas.

Lejos de ese bullicio, la luz de Navidad es la que alumbra la humanidad desde el misterio de la encarnación y nacimiento del Hijo de Dios que quiso hacerse visible para recordarnos que vino al mundo cuando un  sereno silencio lo envolvía todo y la noche estaba a la mitad  de su curso” (Sab 18, 14-15).

Y en el silencio del portal de  Belén, los pastores cantaban este bonito villancico:

 © Desde Mi Nube

Jorge H. Mollar

Nací en Melilla. casado y tres hijos, católico. vitalista y optimista. Respetuoso con las personas sin distinción y los derechos humanos Estudié Bachiller en el Colegio La Salle y me licencié en Derecho por la Universidad Complutense Madrid. He sido funcionario del Cuerpo Superior de la Administración de la Seguridad Social y en mi actividad política he desempeñado cargos orgánicos en el Partido Popular y he sido Senador, Diputado a Cortes y Diputado al Parlamento Europeo.En el Senado pertenecía a la Asamblea de la OTAN y en el Congreso desempeñé la portavocía de Sanidad de mi grupo parlamentario, presidiendo la Comisión de Libertades Públicas, Justicia e Interior en el Parlamento Europeo. MI etapa de vida pública, tuve el privilegio de culminarla como Subdelegado del Gobierno en Málaga. Jubilado de la vida administrativa pero continuo muy activo para seguir en la aventura de ser útil y servir a a la sociedad y a España. Por esta razón, entre otras actividades, presido el Comité de Expertos del Partido Popular de Málaga. Soy Consejero además de Centros Familiares de Enseñanza (Grupo Attendis). La direccion de mi blog personal es johermol.es y se llama "Desde mi nube".

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