La Pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, la lujuria y la envidia

¡MUY BUENOS DÍAS!

Viernes, fin de semana que comienza y nosotros finalizamos con la serie de obras de “los siete pecados capitales” de Gail Potoki. En esta ocasión, se muestran las dos últimas pinturas y como no podía ser de otra manera, José Antonio Marín Ayala, también contribuirá en su mención a las obras.

Ya sabéis los que habéis leído las anteriores obras que el primer texto es de José Antonio y a continuación podréis también leer el mío. Esperamos que os guste.

Gail Potoki. Detroit (Michigan) 1961. Simbolismo.

Gail Potoki. “Lujuria” 2016-2017. Óleo sobre lienzo 26 cm x 40 cm

 

“Lujuria” Por José Antonio Marín Ayala

 

Teniendo a la lujuria los doctores de la Iglesia por gran pecado capital,

He de reconocer que de manera moderada me parece bastante sensual.

Como todo lo que de placer pudiera en los humanos aflorar,

El ascetismo emanado de la curia fuertemente lo habría de censurar.

 

Y en tiempos pasados era representada por brujas a las que había que quemar,

Pues en los aquelarres se invitaba al demonio, que como macho cabrío era lujurioso como un animal.

Para estos reprimidos ascetas la lujuria solo se permitía si era … para procrear

Y aun así rezando antes tres avemarías y un padrenuestro para la unión carnal santificar.

 

 

“Lujuria” Por Mila Soyyo

Déjame caer en tus brazos, cerrar los ojos, sentir tus manos, tocándome, acariciando

Déjame llevar por la tentación, no pongas freno, satisface mis instintos, me envuelvo y voy apreciando

La intensidad de un kraken, que puede llevar sus tentáculos a desear, que no quiera parar

y me condenso en locura, todo es hermosura, deseo prohibido, no hay nada fingido

 

Manzana y pecado, en mí, condensado, se clavan agujas, es todo burbuja

No veo, no quiero mirar y menos pensar, me obceco en mis sueños,

Erótico mundo pero quiero más, no pares, entrégate conmigo

El placer que siento, me aparta a otro lado, la terrible castidad.

Gail Potoki. “Envidia” 2016-2017. Óleo sobre lienzo 26 cm x 40 cm

 

“Envidia” Por José Antonio Marín Ayala

 

Si me lo permite, amable leyente, un término quisiera precisar

Es acerca de lo que a veces del otro uno pueda desear.

Y es que, como decía el bueno de Paco Umbral,

No es envidia lo que nos mueve en esta sociedad.

 

En muchas ocasiones uno siente envidia de los demás

Y no es malo, después de todo, así pensar,

Pues con este estímulo uno puede sus propias metas alcanzar

Pero lo que muchas veces se siente cuando se dice al prójimo envidiar

Es verdadero desprecio hacia él y de que en la vida todo le vaya mal.

 

 

“Envidia” Por Mila Soyyo

 

Observas, tu mirada busca algo donde poderte agarrar

No contenta, con lo que tú tienes quieres más

Buitre que se apodera de ti, cogiendo las presas que te han de dar

Las cualidades y logros que por ti misma, no consigues alcanzar.

 

Se clava la astucia, busca ingeniosidad, para aprovechar

Los recursos que tienes sin dar un paso atrás.

Cuando se apodera, no puedes evitar, todo lo que ves,

Lo quieres lograr, te da igual el bien, cuando haces el mal

Porque no hay pensamiento que te haga parar.

 

Una envidia sana, de superación podría aceptarse, siempre que no causes daño y dolor.

 

Antes de finalizar, os añado unas palabras de José Antonio, con las que realiza un pequeño resumen de los pecados capitales, recordándoos que fue el Papa Gregorio Magno quien elaboró la lista de los siete pecados capitales, allá por el siglo V, definiéndoles posteriormente Tomás de Aquino en el sigo XIII. Tal y como se reconocen en la Iglesia pienso que realmente darían mucho de que hablar. Es muy interesante, ya sabéis lo que pienso… Leedlo.

EPÍLOGO:

Si tuviera especialmente que demonizar algún pecado capital, no dudaría en apuntar a la orgullosa soberbia, fuente de todo mal.

La gula solo los más pudientes la pueden ejercitar.

La avaricia, aun siendo universal, medra en el ámbito privado del personal.

La lujuria, solo si es moderada, hasta puede dar gusto verla representar.

La pereza, aun cuando afecta a la sociedad, tiene solo en su portador carácter de enfermedad.

De la ira hay poco que hablar, es una manifestación que en los tiempos que corren cualquiera puede dejar escapar.

La envidia, bien entendida, hasta es constructiva porque te ayuda a parecerte al que envidias, a tu igual.

La soberbia, en cambio, es el origen del problema racial. Mueve los resortes de las guerras y del dominio universal y es la que desde hace siglos sufrimos los españoles a manos de los enemigos de la Hispanidad.

 

Ahora si que pongo fin a los “siete pecados capitales”, espero que os haya gustado las obras que os hemos presentado durante estos tres días, así como nuestras letras. Ha sido un auténtico placer haber trabajado con José Antonio Marín Ayala.

Agradecer nuevamente a Manuel Artero, el habernos dado la oportunidad de realizar esto que os hemos traído y quien sabe, igual volvemos a embarcarnos en otra aventura.

Hasta mañana y os dejo pensando si… ¿Sois pecadores?

Teniendo en cuenta que un pecado te puede llevar a otro …

MMB

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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1 comentario

  1. Magnífico trabajo.
    Mi más humilde admiración.
    Mila, José.
    💯💯💯

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