¡MUY BUENOS DÍAS!
Entramos en el jueves y hoy cuento con la colaboración de José Antonio Marín Ayala.
Cuando recibí el escrito de José Antonio, pensé como poner mi granito de arena y me dije, creo que ya lo sé; dado que él habla como si fuese el joven que se ve en la pintura, voy a continuar la historia como si fuese ella y a responder a sus palabras. De esta manera, os hemos contado una historia vista en una obra, de la que podrían sacarse miles de letras, aquí tenéis ya bastante y se queda así.
De este artista, ya os traje una obra y, no obstante, son tan bonitas que he querido que veáis otra más. De él, quiero deciros que comenzó a pintar desde una temprana edad, viajó, se casó y su mujer murió en un accidente automovilístico. Una niña de seis semanas, fruto de la pareja, dejó marcado al artista. En los años 70, después de una vida algo caótica conoció a su segunda mujer, teniendo a su segundo hijo. Tiene muchísimo trabajo, los realiza para editoriales y expone en infinidad de lugares de todo el mundo. Dispone de obras con extraordinario colorido, en esta veréis una sutil suavidad, armonía, delicadeza, ilusión y belleza.
Willem Haenraets. Heerlen (Países Bajos) 1940. Pintor impresionista abstracto.

“Romántico” Por José Antonio Marín Ayala
Por una luminosa alborada, la que a los pajarillos induce su trinar,
la que alegra mis sentidos y despierta al despuntar el día con su color;
por un límpido cielo, pleno de luz y azulón que con su inmenso océano
se funde al caer la tarde y se torna rojizo con todo su fragor;
por un horizonte lejano e insondable, al que por más que uno quiera jamás
podrá alcanzar, por todo eso, y más, te tengo yo;
eres el delicioso elixir, auténtico bálsamo de Fierabrás,
que me embriaga, alegra y enamora mi sensible corazón.
Pasearemos por la blanca arena bañada por el mar, y con nuestros pies
desnudos la acariciaremos sintiendo su movediza textura y su frescor;
será nuestro cómplice la brisa marina, que nuestros sofocados rostros
abanicará y que con su presteza habitual desatará el mayestático sol.
Las gaviotas con su majestuoso vuelo desde lo alto nos acompañarán,
y el mar también irá al compás nuestro con su constante rumor.
Tus bellas formas de mujer del vaporoso vestido blanco se traslucirán
cuando desenvuelta por la orilla camines con elegante primor.
Posa sobre mi hombro, querida mía, tu desnudo y delicado brazo,
que de nuevo quiero sentir tu aterciopelado calor
y deja que bese tus labios rojos y me impregne todo de tu aroma embriagador.
Pues será ese de nuevo, una vez más, el mágico momento
De decirte cuanto te quiero y como me desvivo por tu amor.
“Romántico” Por Mila Soyyo
Por un tiempo que es eterno, aunque quede en el olvido,
por esas vivencias frescas de mañanas que vivimos
por esas nubes que se unen al paseo que tuvimos
en esa playa que encuentra las gaviotas de testigo.
Por una conjugación de planetas, donde se alzaron con fuerza
y decidieron que juntos, estuviésemos los dos.
Eres caricia divina que alcanza las notas, que siento mi amor
eres el día y la noche, cálidos reflejos de un jardín en flor
eres la brisa que llega, que nunca me quema y abriga mi corazón.
Y pasearemos tranquilos, sumergiremos los cuerpos
entre la tierra mojada, la sal y la vida que renueva el mar
olas de abrazos, besos infinitos, sentidos, vividos y tú la razón.
Porque eres tú quien me hace soñar, cuando la marea no me deja avanzar
y recojo tu brazo, sujetas mi cintura, me embriago de ti, caminamos
y te digo que te amo, recuérdalo siempre, violines se escuchan
notas musicales, eres tú … Romántico.
¡Que paséis un fantástico jueves!
MMB

