¡MUY BUENOS DÍAS!
Comenzamos la mañana del jueves en La Paseata con una obra de pintura de colores fríos, así como su atmósfera.
Para este día he contado con la colaboración de Guirong Fu, amigo y compañero de esta revista, en la que podréis haberos deleitado en más de una ocasión con sus escritos en los que existe una gran ironía y perspicacia. Unas letras que me llaman la atención de su staff en lo referente a la política son: «Me indigna que me deslumbre con sus lindos ‘escaparates’ y que cuando entramos a ‘comprar’ no nos dé más que porquería«.
En cuanto al artista de la obra de pintura de hoy, os contaré pequeños retazos de su vida a continuación, para posteriormente pasar a contaros lo que Guirong Fu y yo observamos al contemplar el lienzo.
Robert Hagan. Murwillumbah, Nueva Gales del Sur, – Australia – 1947. Graduado en la Universidad de Newcastle con una Licenciatura en Economía y un Diplomado en Educación. Pintor autodidacta. Impresionista. Óleo. Sus obras se exponen en infinidad de galerías y colecciones privadas.

«Cazadores de invierno» Por Guirong fu
Cuentan los lobos últimamente, en España,
entre labriegos y ganaderos, con múuu mala prensa:
tienen la fea costumbre de comer, y su hambre sacian
en cualquier corral de aves gallináceas
o dándose un festín en algún redil de cabras u ovejas.
Pero no son, para tan carnívoros animalitos, todo desgracias:
salen siempre, los afables animalistas, en su defensa,
y los argumentos, en pro de ellos, que ahora se gastan,
causan ‘admiración’ y ‘enternecen el alma’
de quienes ven esquilmada, cada dos por tres, su hacienda:
-Y, a nosotros, ¿Quién nos resarce de nuestras pérdidas?
Y es que los ‘ecoanimalistas’, tan tiernos, ellos, de corazón
y guiados de una bondad que los atraviesa de parte a parte,
suelen abonarse a la teoría del más puro disparate,
apoyándose, a menudo, en razonamientos sin ton ni son.
¡Primero debiera ser el hombre… en cualquier parte!
Pues aunque bellísimo resulte todo, en el mundo del arte,
en el mundo real es, antes que nada, nuestra propia humanidad
la que, de leyes y colectivos varios, debe esperar protección cabal.
De otra suerte, ¡apaga y vámonos, mi cuate:
acabaremos acomodando arañas y gusanos en nuestro hogar!
«¡No, hija, no!», que diría un gran comediante.
![]()
«Cazadores de invierno» Por Mila Soyyo
Llega el invierno y la noche es fría
luna llena que asoma, hay cacería
y aunque la nieve aún está por cuajar
no los detiene, se avivan, es su ambrosía.
Son sus ojos la temeridad, son sus dientes mordisco letal
las orejas las que han de avisar , el olfato su arma mortal.
Poseen un gran instinto, compañerismo y lealtad,
una gran inteligencia, sentido de libertad.
Lobos que están hambrientos… Pon cuidado: ¡Cazarán!
***
Quiero agradecer a Guirong Fu la aportación que ha realizado en este saludo de la mañana y también agradecer a Manuel Artero, la publicación del mismo.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un fantástico jueves; eso sí, antes de marcharme os diré: No hay lobo con piel de cordero y sin embargo hay corderos que son muy bobos.
MMB

