Giuseppe Amisani y Portofino. Por Susana del Pino

Paisaje Portofino por Giuseppe Amisani

«Portofino, un destino privilegiado y maravilloso, Giuseppe Amisani un pintor que enamora, una combinación perfecta. Descubrirlo fue todo un placer»

    Italia es un país que además de poseer un rico patrimonio histórico artístico, ofrece un bello contraste en cuanto a su geografía. Una gran parte de relieve montañoso que atraviesa toda la península de norte a sur y la gran zona alpina en el norte dejan a ambos lados de Lo stivale”, (que significa bota en español) valles y zonas costeras con bonitas localidades adaptadas al terreno que resultan muy atractivas para cualquier viajero.

 

    Entre estas localidades pintorescas se encuentra el lujoso pueblo costero de Portofino, situado a poco más de treinta y cinco kilómetros al sur de Génova, en lo que se conoce como la Riviera Italiana y constituye uno de los centros turísticos y sociales más atractivos del país. 

 

     La villa fue denominada en época romana como Portus Delphinis, se dice que no solo por los numerosos delfines que había en el golfo de Tigullio sino por lo habilidosos que eran sus habitantes en cuanto a la pesca y las tareas marineras.  Aprovecharon el bonito puerto natural que junto a los acantilados proporcionan unas preciosas vistas abiertas al mar. Forma parte del Parque Natural de Portofino y todo el entorno nos ofrece un  pintoresco paisaje donde naturaleza, historia y vida se mezclan para hacer del lugar un enclave único.  Todo el entorno posee  un encanto especial con bonitos puertos pesqueros, colinas, calas o acantilados,  que nos invitan a seguir la ruta hacia Le Cinque Terre, Patrimonio de la Unesco. sin duda, pequeños paraísos naturales que vale la pena visitar.

Portofino

    En una zona elevada sobre la ciudad se encuentra el Castillo Brown. Construido en los siglos XV-XVI con una función defensiva, está rodeado de jardines que cuelgan por toda la roca sobre la que se eleva y a lo largo de su historia ha sido motivo de enfrentamiento entre distintas familias poderosas hasta ser abandonado en 1815 para en años posteriores ser adquirido por distintas familias inglesas que lo restauraron y utilizaron como vivienda familiar hasta pasar a ser propiedad del ayuntamiento de Portofino en los años sesenta del siglo XX. Hoy en día podemos visitar en él un museo donde se realizan eventos, conferencias y exposiciones. Un lugar idóneo para ello por su belleza y su ubicación que ofrece unas vistas extraordinarias de toda la bahía.

 

      Desde mediados del siglo XIX Portofino se convirtió en el destino elegido por muchas familias con alto nivel adquisitivo para construir sus casas de vacaciones, su popularidad fue creciendo hasta convertirse en uno de los lugares más visitados y exquisitos de Europa, sobre todo en época estival.   

Giuseppe Amisani

      A  lo largo de su historia la localidad ha atraído a numerosos artistas y escritores que han querido plasmar en sus obras el atractivo de un lugar apegado a las tradiciones marineras y lo pintoresco de su impronta con bonitas casas de colores.  El pintor italiano Giuseppe Amisani (1881-19411) que aunque nació en la provincia de Pavía estuvo muy ligado a la preciosa ciudad costera, fue uno de ellos y bien merece ser considerado entre los grandes nombres que componen el panorama artístico de principios del siglo XX.

 

    Estudió en la Academia de Bellas Artes de Brera en Milán y comienza a relacionarse con el círculo artístico de la gran ciudad italiana, así  como a conocer la obra de autores del romanticismo tardío como Emilio Gola (1851-1923), Mosè Bianchi (1840-1904) o Tranquillo Cremona (1837-1878), muy interesados en el color y el estudio de la luz. Amisani fue adquiriendo cada vez más fama como retratista fundamentalmente. Sus retratos son elegantes  y sensuales, sobre todo los femeninos en los que sabe captar esa esencia de la mujer, a través de la mirada, la actitud y la textura con los que los ejecuta. Realmente hermosos. También pintará excelentes paisajes, muchos de ellos tomados en sus diferentes viajes, así como escenas cotidianas.

Retrato de Lyda Borelli, actriz italiana

     Su pincelada  suelta, un estudio adecuado de la luz, el empleo del color y la naturalidad que transmite a la hora de plasmar las figuras,  hacen que sus obras resulten atractivas. Nos muestra la realidad pero con una visión intimista y personal. Con el uso de la espátula consigue un efecto óptico sugerente. En 1912 ganó el Premio Fumagalli con el retrato de la famosa actriz italiana del cine mudo Lyda Borelli ((1887-1959), conocida como “La Divina Borelli”.  

 

     Sus retratos femeninos son por tanto de una gran belleza, su fama como retratista le dio la posibilidad de  pintar algunos cuadros para la familia real italiana por lo que también es conocido como Pintor de los Reyes, los retratos de Vittorio Emanuele III y de la reina Elena que se pueden admirar en Villa Farnesina en Roma son un buen ejemplo de ello.

Retrato Vittorio Emaanuele III y Reina Elena, Villa Farnesina, Roma

    Viaja a Brasil donde es conocido y admirado para realizar exposiciones y vender sus obras, allí le encargan retratos  para la alta sociedad y miembros del gobierno. En la década de los veinte viaja a Egipto, monarquía desde la independencia de Reino Unido en 1922 hasta 1953, donde además de retratos de la familia real consigue tener una gran producción que expondrá más adelante en Milán. Gran viajero, París, Rodas o Londres, serán otros de los destinos donde Amisani se inspirará realizando excelentes paisajes y se relacionará con artistas muy conocidos en el prolífico periodo de la Belle Époque.

 

    Será en Portofino donde el pintor nacido en Lombardía decide pasar los últimos años de su vida. Realizó bonitos paisajes  de la villa llenos de color, con una pincelada fresca y vigorosa que muestran su maestría en la técnica impresionista. Murió el 8 de septiembre de 1941 en el paseo marítimo de la pintoresca villa donde solía pintar al aire libre. Paseo que hoy en día lleva su nombre, Lungomare Amisani, (Paseo Marítimo Amisani).

Retrato feemenino Amisani

    Su obra está repartida, en varios museos italianos como Galleria degli Uffizi o Palacio Pitti en Florencia, Museo del Teatro de la Scala  o Galería de Arte Moderno en Milán y otras ciudades como Bari, Piacenza, Roma o Monza. Está presente también en América, en el Museo de Arte Italiano en Lima, (Perú) y en Brasil.

 

    Portofino, un destino privilegiado y maravilloso, Giuseppe Amisani un pintor que enamora, una combinación perfecta. Descubrirlo fue todo un placer.

                                                                                                                                                     

                                                                                                        

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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