La buena noticia: Tambores de guerra. Por Manuel Montes Cleries

Tambores de guerra

«Aun recuerdo una clase de Estructura Económica que nos impartió D. Ramón Tamames a finales de los sesenta» 

        Por entonces yo compartía mi trabajo en Intelhorce con los estudios de Económicas en la incipiente UMA que me financiaba la empresa. Eran tiempos convulsos en los que cada una de las clases se convertía en un rayo de esperanza y en un foro de debate.  

 

      En un momento determinado aquel extraordinario profesor pontificó diciendo: “la economía mundial necesita una guerra cada veinticinco años para iniciar un nuevo ciclo”. Por entonces ya se estaban organizando conflictos bélicos de todo tipo, que permitían el negocio entre las grandes potencias que suministraban las armas. 

 

     Seguimos en la misma tesitura. Hay que gastar el depósito de armas en stock. A ser posible en guerras “distintas y distantes”. El comité de seguridad de la ONU se vuelve a reunir una y otra vez, para rasgarse las vestiduras y no tomar ninguna decisión debido al veto de los poderosos. Me recuerda a aquella deliciosa película de Mario Moreno “Cantinflas”, en el que dicta un discurso memorable que seguiría poniendo colorados los rostros de los dirigentes mundiales. 

 

     Desde ayer suenan tambores de guerra en Gaza. No hay nada nuevo bajo el sol. En aquella zona llevan miles de años peleándose sus habitantes basándose, casi siempre, en sus creencias religiosas. En un viaje que realicé por aquellas tierras, presencié como en ambas facciones se permanece constantemente en estado de guerra y las ametralladoras lucen en las espaldas de muchos ciudadanos de una manera ostentosa.  

 

     Como siempre, medio mundo se pondrá de parte de unos, y el otro medio, de los otros. Es como ser del Madrid y del Barça. Subirá el petróleo y el trigo y todos tan felices. Mientras que no se suspenda la Champion Ligue o el Mundial de algo, todos contentos. 

 

      Mi buena noticia de hoy me la proporciona ese grupo de religiosos de todas las nacionalidades, de distintas comunidades cristianas, que siguen cuidando y manteniendo los lugares sagrados en los que se desarrollo la vida, pasión y muerte de Jesucristo. Esos frailes que se mantienen en Belén, una ciudad sitiada, en medio de un conflicto constante, de la que es muy difícil entrar o salir. Así como los franciscanos que se encuentran en un Jerusalén en el que conviven (bastante mal) judíos, cristianos y musulmanes en un kilómetro cuadrado.  

 

     Han pasado muchos siglos desde que se produjeron las desavenencias entre Isaac e Ismael. Sus seguidores siguen erre que erre. O quizás se trate del poder político y económico. Eso no hay quien lo arregle. A gastar armas. Y a morir inocentes. ¡Qué pena! 

 

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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