El segmento de plata: El analfabetismo digital. Por Manuel Montes Cleries

El analfabetismo digital

«El segmento de plata carga con la rémora de no haberse criado ni educado en la era digital y sufrimos su brecha»

        Pertenecemos a una generación que se consideraba preparada cuando leía y escribía perfectamente en castellano (tras rellenar muchos cuadernos Rubio para conseguir una letra aceptable)  y dominaba las cuatro reglas. Además en la enseñanza primaria se nos dotaba de amplios conocimientos sacados de la Enciclopedia Álvarez, el catecismo y el libro de urbanidad. Los que habíamos tenido la oportunidad de completar nuestros estudios un poco más, conocíamos las disciplinas de nuestras carreras y, sobre todo, apelábamos a la “universidad de la vida” que habíamos recorrido ampliamente. 

 

     Inopinadamente nos hemos topado con “las nuevas tecnologías”. Cualquiera de nosotros que esté medianamente formado y que haya desarrollado sus estudios y su vida antes de los años 70, se tiene que poner a aprender algo nuevo y bastante complicado. Mi “calvario” personal comenzó en mi etapa de Intelhorce con la puesta en marcha del ordenador IBM 360, al que había que acercarse con bata blanca y mucho miedo. Después, luces y sombras. 

 

    Dice la Wikipedia que “El  analfabetismo digital se refiere al nivel de desconocimiento de las nuevas tecnologías, que impide que las personas puedan acceder a las posibilidades de interactuar con estas”.  

 

Sigue diciendo que “las habilidades relacionadas consisten en poder encender y apagar una computadora, sea esta de escritorio, portátil o un teléfono inteligente, de acuerdo al sistema operativo que se manifieste, así como poder integrar sus periféricos, como cámaras, impresoras, escáneres, etc.”. A partir de entonces las incógnitas no tienen fin. 

 

     ¡A ver quién le mete mano a este lío! Cuando creemos que somos unos expertos, tenemos que llamar a nuestros nietos y a nuestros hijos en ese orden. Mientras más pequeños… más dominan a los “bichos”.  

 

      Hoy he vuelto a sentirme inútil. He tenido que manejar con soltura el ordenador en una clase de la Universidad. Sonrojadamente he tenido que pedir ayuda a unos compañeros, a los que les llevo sesenta años, para poder realizar un ejercicio geográfico de lo más simple. 

 

     Una vez superado el problema me he vengado. Le he sacado porcentajes mentalmente, mientras ellos se devanaban los sesos manejando la calculadora del teléfono móvil. 

 

     La famosa “brecha digital” la tenemos que intentar superar con un sobreesfuerzo. No tenemos que rendirnos a la primera. Somos de la generación de los libros y periódicos de papel, la radio y la televisión tradicional. Hoy los miembros de la “aldea global” se mueven en el mundo de las nuevas tecnologías desde que nacen. Los mayores somos unos pobres emigrantes a un mundo nuevo y casi desconocido. Las generaciones en busca de empleo necesitan imperiosamente el conocimiento de otros idiomas y el lenguaje cibernético, para su acceso al mundo laboral. Para ellos es imprescindible. Y para los mayores, también. No podemos andar por el mundo como unos zombies. Eso es lo que hay. Aún es posible el milagro. 

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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