El tramposo ausente, que hasta en su ausencia miente. Por Antonio de la Torre

El tramposo ausente. Ilustración de Linda Galmor

«El problema de gobernar con SUMAR, y flirtear con BILDU y Esquerra Republicana es que acabas siendo una mezcla de comunista, filoterrorista y separatista»

Comienzo mi artículo con una nueva felicitación a los argentinos que hicieron posible con su voto el fin –esperemos que sea para largo– del peronismo que, durante casi ochenta años, con un breve paréntesis –que viví allí y no viene al caso ahora–, llevó a la ruina a uno de los países más ricos del mundo cuando llegó al poder (1946) el que diera nombre a esa corriente populista, Juan Domingo Perón. Argentina tiene por delante una ardua tarea de regeneración política y recuperación económica en las manos de su nuevo presidente, el tal vez excéntrico y peculiar Javier Milei, que desde su grito de guerra «¡Viva la libertad, carajo!», se ha estrenado con este claro mensaje a su pueblo: «Tampoco nos debería sorprender que el populismo –podría haber dicho socialismo– nos esté dejando el 45% de pobres y un 10% de indigentes. A todas luces parece irremediable, debe quedar claro que no hay alternativa al ajuste. Debo decírselo de nuevo: No hay plata». Y, desde aquí, mi sana envidia tanto por el hecho comentado como por la rapidez –quince días– con que se produce el relevo del gobierno allí, algo que en España suele superar los tres meses o más. Otra cosa de la que deberíamos aprender por aquí. Por cierto, el amigo Santiago Abascal volvió a demostrar su instinto primitivo y falta de cabeza en esas declaraciones al diario bonaerense Clarín, en las que, entre sus acertadas afirmaciones sobre el perfil de Pedro Sánchez, coló la frase «Habrá un momento dado que el pueblo querrá colgarlo de los pies», con la que vuelve a hacerle el juego a su rescatador político, su leitmotiv real. 

La semana española se inició el lunes con la “presentación” familiar y clientelar de Tierra Firme, con un primer plano de su Sanchidad en portada –faltó el subtítulo “¡Qué bueno soy, que malo es Feijoo!”–, el libro de la servil tránsfuga Irene Lozano que el presimiente del desgobierno se atribuye, como parece que hizo con la “tesis” que le dio el título de doctor Plagio cum Fraude, escrita, según se dijo, por otro “negro”, esta vez del ministerio de Industria de su amigo Miguel Sebastián, o con Manual de Resistencia, otra obra de la citada e “insigne“ autora, premiada en su día con la secretaría de Estado de la España Global y después con la presidencia del Consejo Superior de Deportes –dos cargos para una carga–.

Un libro que, seguramente, no ha leído ni el suplantador que se arroga la autoría y dudo mucho que lea ninguno de los catorce ministros que acudieron en manada a aplaudir el autohomenaje que se preparó su jefe y elector digital –más de los que estaban en el banco azul durante la defensa de la PLO de amnistía–. Parece que un perito informático forense, Gabriel Araujo –no podía ser otra cosa con ese estómago–, ha sido capaz de llegar a la página 52 de las más de 240 que tiene el opúsculo –según he visto en un PDF que circula por WhatsApp–, y ha destacado en su perfil de X dos muestras del desparpajo para mentir del supuesto autor. Una, en la página 14: Siempre que salgo a la calle recibo mucho cariño y la gente me anima, me da fuerza –por eso no va a ningún sitio que no sea de incógnito o preparado al efecto y se oye a su paso la “loa” permanente de los ciudadanos a su “santa” madre: “nos gusta la fruta”–. Otra, en la 19: mi desapego al poder, queda claro –como lo demuestra que, al día siguiente de las elecciones, dijera aquello de buscaré votos hasta debajo de las piedras, es decir, bajo el fango que formó el polvo con el que manchaba la toga su fiel Cándido Conde Pumpido–. Le aseguro, señor Araujo, que si lo hubiera dejado en la página 19, para mí ya habría tenido mucho mérito. 

Y, otra vez, Pedro “Antonio I el Mentiroso”, el principal beneficiario de esa PLO, se ausenta del parlamento cuando se va a discutir su ley de la humillación del Tribunal Supremo, por la que la Justicia española tendrá que pedir perdón a delincuentes golpistas y corruptos, condenados por ello o fugados. Y eso que para su impulsor «el debate sobre la amnistía es un debate trascendente para toda democracia», pero no para él, que adelanta su viaje a Bruselas pare dejar la defensa de su engendro en manos de sus acólitos. Un engendro que, según Falconeti la pide una mayoría de partidos de izquierda, pero resulta que su principal demandante es JUNTS, la más rancia derecha catalana, con el 1’61% del voto nacional.

De momento, el debate se ha cobrado su primera víctima antes de empezar. Se trata del letrado Manuel Fernández-Fontecha, que formaba parte de la Comisión Constitucional y ha sido fulminado por el “lacayo” mayor de las Cortes, Fernando Galindo, un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo, como el genial José Luis López Vázquez se presentaba, con ese nombre, ante una escultural cliente de su oficina bancaria en la no menos genial película “Atraco a las tres”, de cuando se podía ver el cine español. Como decía, el engendro legislativo que pretenden colarnos por la escuadra para acabar, entre otros, con el Artículo 14 de la Constitución, ya saben ese que dice que “todos los españoles son iguales ante la ley…”, fue “defendido”, es decir, leyó lo que le habían preparado, por uno de esos chicos para todo que maneja cual marionetas Narciso PinócHEZ. Me refiero al “juncal” –por lo flexible– Pachi “Nadie” López, que hizo otra de esas cosas que nos helarán la sangre, que le anunciaba la madre de Joseba Pagazaurtundúa, en el funeral de su hijo, asesinado por ETA, la banda terrorista que hoy se diluye en uno de los socios de su jefe, BILDU. Ese partido que daba su apoyo a la investidura del mentiroso compulsivo de la Moncloa “sin pedir NADA a cambio”.

Un NADA que ya se vio el jueves que llevaba incluido, por ahora, la alcaldía de Pamplona, de la que será expulsada su actual titular y ganadora de las elecciones municipales del pasado mayo, Cristina Ibarrola, para dejarla en manos de Joseba Asiron, en una macabra “broma”, pactada desde hace meses, que se consumará el próximo día 28 de diciembre, festividad de los Santos Inocentes, entre los que no están precisamente los etarras autores de los cuatrocientos atentados pendientes de esclarecer y que, con esa putrefacta ley que se presentó el martes, se pueden quedar en nada. Este regalo de la alcaldía a BILDU, motivó que el portavoz de UPN en la asamblea de Navarra, Javier Esparza, abandonara el recinto con sus diputados después de definir a la dirección del partido socialista en Navarra como escoria, porque “resulta dañino y/o maléfico”, tras dedicarle a María Chivite un “aquí se queda”. Al final ocurrió lo contrario de lo que Elma Saiz, candidata a la alcaldía y ministra hoy de Inclusión y Seguridad Social, que se respondía a sí misma, en la COPE, antes de las elecciones: «¿Cree que Pamplona puede ser de algún modo un cambio de cromo para el gobierno de Navarra? No, rotundamente no”». Pues fue rotundamente sí, doña Elma. Otra “digna” miembro del mentiroso equipo sanchista, cuyo jefe decía al respecto: esto no es el pago para su investidura sino un caso concreto, bien determinado, de una parálisis, de un bloqueo, y de una falta de entendimiento por la total ausencia de voluntad, en este caso, de la alcaldesa de UPN

Como decía un poco más arriba, el amigo Pachi se despachaba con el desahogo que lo caracteriza para mentir casi como su jefe: La ley es la llamada de ilusión por el encuentro, como lo fue la amnistía previa a la Constitución del 78. Ese es nuestro objetivo, superar conflictos del pasado y abrir un nuevo tiempo para el reencuentro. No quepo de “ilusión”, señor López, se lo aseguro. Nada más terminar la pantomima de sesión, cuyo gasto se podría haber evitado porque el resultado de la suma Frankenstein estaba cantado, Alberto Núñez Feijoo dijo lo que muchos españoles pensamos: Esta tarde, el Congreso de los diputados se ha convertido en una cámara triste, en una cámara decadente. Es la sesión más triste y más decadente desde aquella tarde del 23 de febrero de 1981. La más triste, la más decadente y la que afecta a nuestros derechos y a nuestra dignidad como nación.

Ya el miércoles, en Estrasburgo, presenciamos la intervención en el parlamento europeo del eurodiputado alemán Manfred Weber, presidente del PPE, que preguntaba al sátrapa: «¿Está a favor de una comisión de investigación que ponga en el punto de mira a jueces, como hizo ayer el equipo de Puigdemont?», amenazando al interpelado, en su caso, con “la creación de una comisión de investigación en la Eurocámara sobre la situación en España. Se refería el portavoz del PPE a las miserables declaraciones que, amparada por su impunidad parlamentaria, dejó el día anterior la portavoz de JUNTS, Miriam Noguera, que insultó a jueces y periodistas, con nombres y apellidos, en términos inadmisibles: Personajes oscuros, como el coronel Baena, más conocido en redes como Tácito, o como Pérez de los Cobos, los dos hermanos, el que es juez y el policía, en colaboración con otros personajes, como Marchena, cómplices de la politización de la policía y también de la justicia española. Junto con otros personajes indecentes como Espejel, Lesmes o Llarena, Lamela y tantos otros. En un país normal serían cesados y juzgados de inmediato. En un país normal, señora Nogueras, no tengo que decirle dónde estarían usted y muchos de los suyos. No se ha hecho esperar la respuesta de los jueces que, en boca del presidente del CGPJ, Vicente Guilarte, les ha dedicado un elocuente “Déjennos en paz”. Pero no lo harán.

Por su parte, el presimiente español se lucía con una nueva mentira –también en Europa miente– al decir, entre otras lindezas, que VOX está recuperando nombres franquistas en las calles españolas –que no dudo que lo pudiera hacer, pero no lo ha hecho, ya que no gobierna en ningún sitio–, para “justificar” su ataque precocinado y preguntarle «si su plan es, también, devolverle a las calles y plazas de Berlín el nombre de los líderes del Tercer Reich» . Decía “precocinado” porque, como siempre son sus discursos, réplicas y contrarréplicas, lo llevaba escrito, por lo que no puede pensarse en una ocurrencia más por un calentón en el debate.

Quiso llevar a la cámara europea el mismo tono chulesco, desafiante e insultante, al que ya nos tiene acostumbrados en el “hemicirco” español, pero en Europa no cuela ese estilo zafio. Por eso no me sorprendió demasiado que se “colara” un perro, en la cámara, tras la intervención de “Perro” Sánchez, que también allí recibió su dosis de abucheos. Por su parte, Puigdemont, le daba su réplica sin mirarle a la cara y a escasos dos metros de donde estaba el felón acompañado por su siervo del Exterior, José Manuel Albares Bueno –de nuevo un apellido disuena con su portador (ni una mala palabra ni una buena acción, que se sepa)–. Con el ya característico tono chulesco que utiliza el nacionalismo desde que sabe que PinócHEZ compró su sillón por el precio que le imponía el golpismo, el fugado de Waterloo se creció, amenazante, de nuevo: «Nuestra libertad de expresión en esta cámara vale menos que la suya. Presidente Sánchez, las oportunidades hay que aprovecharlas cuando ocurren, si se dejan pasar de largo por miedo, por incapacidad…, las consecuencias nunca son agradables». Aunque de nuevo también, se quedará en un derroche verbal porque es evidente que para los dos es vital e imprescindible la venta de los siete votos.  

Como era de esperar, no faltaron las réplicas del Partido Popular, en forma de declaraciones a los medios. Núñez Feijoo fue claro de nuevo: «He visto a mis colegas europeos sorprendidísimos por la actuación del señor Sánchez, no sólo como presidente del gobierno de España sino como presidente de turno del Consejo. Su actuación ayer… ha sido sencillamente lamentable… ha dejado en ridículo a todos los españoles… midió mal su discurso. Nunca un presidente de turno del Consejo, y nunca un primer ministro, ha sido tan bronco, tan maleducado, con una actuación tan impropia, de falta de respeto, al Parlamento Europeo… ha mostrado ayer su verdadera cara, conocida en España y desconocida en Europa, pero ahora ya es una cara que el Parlamento Europeo ya conoce… realmente fue un mitin de su partido, faltó al respeto a los diputados, especialmente al portavoz del grupo mayoritario de la cámara y desacreditó la Justicia española…, estamos francamente abochornados y yo he pedido disculpas en nombre de España a mis colegas del Parlamento Europeo». Ya sólo falta esperar cual será la respuesta de Europa a la hora de la verdad, que hasta ahora se ha echado en falta respecto a los separatistas fugados en 2017, algunos de los cuales se sientan en su hemiciclo. 

También la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, tuvo su turno con la “periolista” de TV Espantosa, Silvia Inchaurrondo, que la entrevistaba con un tono bien distinto al que utilizaba, cual “alfombra”, hace un par de semanas con el déspota –¿quién manda en RTVE?, pues eso–. Ante la afirmación de la número dos del PP diciendo que España es una cosa muy distinta que la imagen que dio ayer el presidente de España, de todos los españoles, le preguntaba con cierta acritud: «¿Cree usted que podría ser una buena iniciativa por parte de su partido, que se señale, dentro de la Eurocámara, a uno de los diputados, que ustedes denuncian como prófugo de la Justicia en España, delante de él y delante de toda Europa?» –que “ustedes denuncian”, no, que está reclamado como tal por la Justicia española–. A lo que Gamarra no podía responder de otra forma que como lo hizo: «Lo que está sucediendo en España, nosotros lo vamos a denunciar en España, en Europa y en todos los ámbitos donde tengamos la oportunidad de decirlo. Lo que no vamos a hacer es callarnos».

Como remate, el jueves, JUNTS, esta vez por boca de Jordi Turull, nos anunciaba que «Sánchez y Puigdemont se van a reunir físicamente para normalizar su relación política» y volvía a dejar fuera de juego a los socialistas, cuyo secretario general no lo confirmaba ni lo desmentía y se limitaba a decir que Mi agenda es pública, es absolutamente transparente, pero ya sabemos cómo es la transparencia del PSOE, ¿verdad, don Pepe Bono? ¿Por qué lo anuncian ahora? Pues porque ya pasaron las elecciones.

Termino con la despedida europea de Pedro Sánchez: El problema de flirtear con la ultraderecha es que acabas pensando como ella. A lo que yo le respondería que “el problema de gobernar con Podemos, ahora SUMAR, y flirtear con BILDU y Esquerra Republicana es que acabas siendo una mezcla de comunista, filoterrorista y separatista”, una mezcla que lo define.

 

 

Antonio de la Torre

Aficionado a la política, decepcionado con mi corta experiencia en ese mundo, y preocupado con la situación de "España, S. A.". Modesto tertuliano y articulista de opinión. Comparto inquietudes y propuestas, tratando de ayudar a crear opinión para mejorar el pervertido sistema político que nos ningunea.

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