La Pintura de los días por Mila Soyyo: Hoy, Vínculo madre e hijo

¡MUY BUENOS DÍAS!

Comenzamos la mañana de este jueves con una obra de pintura donde se mezcla la ternura, la belleza de la vida, el instante, el amor sin medida e infinidad de sentimientos. 

Como viene siendo habitual, cuento con la colaboración de un lector. Hoy tengo el honor de traeros a Isidoro García García. Colabora en esta revista digital y es profesor universitario, Catedrático de Ingeniería Química en la Universidad de Córdoba.

Isidoro ha sido recientemente abuelo,  por lo que cuando le pedí su participación en este saludo, me dijo si era posible encontrar una obra de pintura relacionada con el nacimiento y entre varias que le mostré de este pintor, la que os presentamos es la que eligió. Un abuelo cuya dedicatoria a su hija y a su nieta es maravillosa, por lo que os dejo algún retazo del autor del lienzo, para pasar a mostraros la pintura y a continuación nuestras letras.

Os contaré brevemente del artista que sus  comienzos fueron dibujando a lápiz, para pasar a pintar en óleo. Un estilo impresionista y realista; a base de experimentar descubrió que podía realizar acuarelas tan perfeccionadas como si fuesen óleos.  Reconocido internacionalmente, obtuvo numerosos premios, entre ellos, la Academia Nacional de Arte Occidental le otorgó la Medalla de Oro en 1992. Realizó infinidad de exposiciones.

Steve Hanks. San Diego (California) 1949 – Alburquerque (México) 2015. Pintor. Acuarelista. Realismo, hiperrealismo. 

Steve Hanks. «Vínculo madre e hijo»

«Vínculo madre e hijo» Por Isidoro García García 

¡Qué difícil de explicar!

qué fácil de sentir

cuántas cosas por descubrir, las dos.

 

Un principio sin fin

madrugada, Aurora,

Lucía.

 

Brillante niña de sus ojos

luz continua de alegría

de esperanza, de eternidad,

la razón de sus días.

 

EI mundo cobra sentido, Lucía

Luz sonrosada que confirma la vida

su vida, nuestras vidas, las que se fueron

¡Qué alegría, qué fuerza!

 

Aurora

Lucía

¡Qué alegría!

«Vínculo madre e hijo» Por Mila Soyyo 

No supe entender lo que es un nacimiento 

castillos de arena creé en mis pensamientos 

un vínculo fue creciendo dentro de mí 

hasta el nacimiento sentía y vivía por ti.

 

Ahora los sueños son cortos y el tiempo 

dormir es tan solo un gran privilegio 

dedicar los minutos a este pequeño cuerpo 

condensado en vivencias que me hacen feliz.

 

Aprender junto a ti, a ser madre ante todo 

errores para mí, una amiga quisiera, no hay modo

se irá viendo, no hay prisa, pero ahora…

 

Apoyada en la cama, 

 llevo tu manita a mi cara

nos miramos, ninguna palabra

 

necesidad entre las almas

es un refugio, ¡sí!, de los dos.

***

Y aquí, aún sabiendo que se quedan tantas cosas por decir, quiero agradecer a Isidoro García su colaboración en este saludo de la mañana, darle la enhorabuena por ese gran don otorgado de ser abuelo, extendiendo la felicitación a su hija Aurora y su nieta Lucía. También quiero agradecer a Manuel Artero la confianza que me deposita cada día, haciendo que esto que veis sea posible. 

Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves. Termino con unas cuantas letras más: La grandeza de ser madre, el hijo lo representa. La grandeza de ser hijo, a la madre se lo muestra.

MMB 

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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