
«El Gobierno de España que se define como el más progresista de la historia, descubre 300.000 funcionarios ocultos»
Como si de una película de terror se tratara nuestros actuales dirigentes no contabilizan de manera eficiente el número de trabajadores públicos. Se han dado cuenta de la situación cuando han actualizado el Boletín Estadístico de Personal al Servicio de las Administraciones Públicas (BOEPSAP). Se trata de una estadística elaborada por el Registro Central de Personal, a partir de la enumeración de datos administrativos recopilados con el fin de presentar información de los efectivos al servicio de la Administración Pública Estatal, las Administraciones de las Comunidades Autónomas, la Administración local y las Universidades. Este Boletín empezó a publicarse en 1990 y presenta una estructura de datos adaptada a la Ley 40/2015 de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público. El Boletín incluye por primera vez a los trabajadores con contratos de menos de seis meses y personal en formación.
Esto demuestra el descontrol del Gobierno socialista dirigido por el presidente Pedro Sánchez, que una vez más nos muestra la falta total de transparencia que mantienen en su Ejecutiva.
José Luis Escrivá ha indicado finalmente la cifra real actualizada a finales de julio de 2023, donde han detectado que la suma alcanzaba casi trescientos mil funcionarios, más de los estimados antes de dicha fecha. Esto supone que la empresa privada sostiene a 1,5 personas del sector público.
Ante esta situación no tenían otra salida que reconocer que no contabilizaba correctamente a los funcionarios, puesto que Bruselas les había obligado a contar y precisar los cálculos reales. España se convierte así, en un país que bate récord en funcionariado público, donde podemos comprobar que el mayor crecimiento se ha concentrado en las distintas Comunidades Autónomas. 19.000 entes públicos y una cifra superlativa de concejalías, consejerías, ministerios y cargos de libre designación. Para entenderlo de manera más sencilla uno de cada cinco empleos que se crean en nuestro país se ha designado en el sector público.
Este despropósito de Gobierno muestra una vez más la opacidad a la hora de mostrar cualquier dato de carácter general. Como el asunto de los datos de los trabajadores fijos discontinuos. Contrato cuya característica destacada es que el empleado solo trabaja en periodos concretos, pero nuestra ministra de trabajo, Yolanda Díaz sigue sin detallar cual es el número exacto.
La gestión de Sánchez y sus acólitos es ineficaz. El control y análisis de las informaciones brindadas carece de calidad y efectividad. La desorganización ya forma parte de la señal de identidad de esta ignominia de Gobierno socialista. Dicen que los fantasmas no existen, pero estos “gobernantes de la gente” los instaura.

