Elegir a Vox no es dogma de fe, es sentido común. Por Patricia Rodríguez Corchado

Elegir a Vox no es dogma de fe

«Cualquiera que leyera sus medidas, sabría que son de sentido común, aunque muchos se empeñan en desprestigiar su ideario»

Vox es el partido político que nació como respuesta al desagrado de una parte de la sociedad española, para poner a las instituciones al servicio de los españoles. Fundado el 17 de diciembre de 2013, cuyo proyecto busca garantizar la igualdad y los derechos de los españoles, defender la familia, la vida, y la unidad de España. 

Santiago Abascal Conde fue elegido presidente de Vox por primera vez el 20 de septiembre de 2014 por mayoría de 1010 votos, siendo miembro del Congreso de los Diputados en representación de Madrid desde 2019 y preside la Fundación Disenso desde 2020. 

El líder de Vox vivió en propia persona las amenazas de la organización terrorista abertzale, pues intentaron asesinar a su padre hasta en tres ocasiones. Con 21 años, las amenazas eran constantes, pero finalmente gracias a la Policía Nacional y la Guardia Civil se pudo evitar la tragedia. Hasta en dos ocasiones incendiaron la tienda textil de su padre, pero ni él ni su familia se plantearon en ningún momento abandonar el País Vasco.  

Entre los impulsores de la formación se encontraba la figura relevante de José Ortega Lara, una de las víctimas de la organización terrorista ETA, por la cual permaneció secuestrado entre 1996 y 1997 dentro de un zulo de Mondragón después de pasar 532 días en él. 

Vox es una formación a la que continuamente se demoniza y critica a través de campañas de desinformación, cuando se debería regular la verificación de noticias en medios de comunicación impresos, digitales y audiovisuales. 

Afiliados y simpatizantes del partido reciben continuamente amenazas, injurias e incluso agresiones, pues se les proyecta como xenófobos, fachas, aunque como dijo Abascal en Vistaalegrevuestros insultos nos los ponemos como medallas”. Las noticias que muestran los medios adoctrinados y apesebrados nada tienen que ver con la realidad. El proyecto de Vox va más allá, porque se convierte en extrema necesidad para España, dando búsqueda a los intereses de la nación. Cualquiera que leyera sus medidas, sabría que son de sentido común, aunque muchos se empeñan en desprestigiar su ideario, sin informarse ni tener la más mínima curiosidad de lo que quieren conseguir.  

Dichas medidas si no fueran malinterpretadas, pasarían a ser solicitadas por cualquier persona con raciocinio y que ame a su país. Una ley electoral para que valga lo mismo el voto de todos los españoles, exigir la defensa y seguridad de nuestras fronteras, aplicar el plan hidrológico nacional bajo el principio de la solidaridad y el bien común, una tarjeta sanitaria única, apoyo a la familia y a la vida, acabar con las subvenciones públicas a partidos políticos y sus fundaciones a los sindicatos, promulgar leyes anti ocupación, justicia para las víctimas del terrorismo. En definitiva, cubrir las necesidades de España y de los españoles por encima del interés de las oligarquías, lobbys u organizaciones supranacionales.  

Los únicos que se posicionan en contra de la globalista Agenda 2030, que se firmó en la ONU. Objetivos que pretenden imponer globalmente a todas las naciones sin considerar las características culturales, económicas, históricas, sociales. Esta formación ha conseguido reducir la cuantía de las subvenciones y bajar los impuestos en muchas de las autonomías donde están gobernando. 

La cuestión es que las formaciones que hoy nos representan en la Sede de la Soberanía Nacional mantienen una actitud casi indiferencia a las problemáticas a las que nos enfrentamos, con múltiples cambios de opinión, incluso de aquellos que deberían tener similitudes en los pensamientos de derechas. Por lo cual no es que Vox sea como una proposición que se asiente firme y cierta como principio innegable, pero es la única oposición real contra el Sánchismo y sus políticas dictatoriales. Como dijo el escritor francés Max Jacobs “El sentido común es el instinto de la verdad”  

 

Patricia R. Corchado

Cacereña de nacimiento, diploma en Educación Primaria. Amante de la comunicación y la política. Articulista y colaboradora en distintos digitales y medios de comunicación como Edatv, minuto crucial y Denaes. Hoy en día uno de los pasos hacia la libertad es estar bien informado.

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