
«La Canzone Del Sole de Lucio Battisti narra a través de los ojos de un enamorado, la evolución física de su mujer, de la inocencia infantil a la madurez»
Hoy quiero hablarles de un artista que llegó a cautivar a celebridades de la música como Paul McCartney, Pete Townshend o David Bowie. Fanático de las matemáticas y pintor en sus ratos libros, escribió música sin cesar hasta los 55 años. Era tímido, excéntrico y heterodoxo, pero muy honesto consigo mismo. Casi nunca aparecía en ningún programa de televisión porque los consideraba aceite de ricino. Cada disco que sacaba era diferente, experimentaba sin cesar. Intento mantener su personalidad y nunca se dejó llevar por la superficialidad y la apariencia que reinan en ese mundillo. Nada menos que el gran Lucio Battisti.
Sus melodías se revestían de las letras de Giulio Rapetti, el famoso letrista más conocido como Mogol, constituyendo un pilar sólido sobre el que se cimentaron muchos de sus grandes discos. Hablar de Lucio Battisti en Italia es hacerlo de una de sus mayores figuras de la música popular del siglo pasado. Experimento fusionando rock progresivo con orquestaciones magistrales en planos melódicos a veces largos, otras flirteando con el pop, sin olvidarse de la canción napolitana hasta que en 1972 con «La Canzone Del Sole» alcanzó un éxito espectacular.
“La Canzone Del Sole” se publicó en single en 1971, narra a través de los ojos perplejos y consternados de un enamorado, la evolución física y psicológica de su mujer, de la inocencia infantil a la madurez. Cada verso de la canción es capaz de dibujar cuadros mentales que te harán vivir los momentos y la situación descrita en la canción en primera persona. Un reflejo de la complejidad de las relaciones humanas y el inevitable paso del tiempo, que transforma a las personas y sus emociones, dejando atrás recuerdos que a veces se aferran al corazón con dulzura y otras con dolor. El fallecimiento de Lucio Battisti el 9 de septiembre de 1998, causó una conmoción enorme en toda Italia.

