Conversaciones en el andamio. No solo Óscar recogió su fusil. Por Francisco Gómez Valencia

No solo Óscar recogió su fusil. Ilustración de El Gitano

«Todos a cubierto pues el Gobierno ha recargado la metralleta y dispara hacia todo aquello que no aplaude, llora o defiende a la versión española de los Perón»

Españoles; el último episodio nacional denominado como “el epistolar”, supuestamente ha terminado (aunque nunca digamos nunca jamás). Ayer domingo, el presidente dejó para la posteridad de sus medios, su “Santa voluntad”. Sánchez, repitió lo mismo que dijo en RTVE y en la SER al salir de su retiro espiritual. Esta vez, el medio afortunado fue el otro BOE, es decir, El País, donde con maneras palaciegas, nos mostraron un indecente bis a bis entre el presidente, y la comisaria del medio oficial, Pepa Bueno.

Dicho lo cual, todos a cubierto pues el Gobierno reforzado por el amor hacia la compañera Begoña, ha recargado la metralleta y dispara hacia todo aquello que no aplaude, llora o defiende a la “versión española de los Perón”, del acoso recibido desde internet o las tertulias. Tal es así, que las ráfagas han llegado hasta Argentina, donde todavía no se explican a cuento de qué, un señor con aspecto de australopithecus, ha vertido infundadas sospechas sobre ciertos hábitos de su presidente  sin la menor prueba.

Por estos andurriales, todavía andamos estupefactos por el ictus reflexivo de nuestro presidente. Es más, alguno dirá que desde que lo sufrió, ni se preside ni gobierna, aunque la verdad, es que “el líder de la socialdemocracia europea, sujetado por la supuesta mayoría social antiespañola, y por algunos mercenarios de la ONU (seguramente amiguetes de Puigdemont o del cheff José Andrés), desde su investidura solo ha conseguido aprobar una ley inaceptable para mantenerse medio noqueado, y dos Reales Decretos “bluff” de los tres presentados en Las Cortes.

Podemos aceptar todo aquello que desde “la fábrica de los sueños monclovitas” nos es propuesto, como el que arroja comida a los cerdos, o podemos ignorar tal sustento en forma de insidias, fango y lodo, y morir de desamor. Total; para mantenernos ocupados en algo que no sea el chismorreo, o la merecida indignación, ya tenemos a la prensa. 

En un extremo del ring: la casta periodística de derechas, carente de autocritica, ocupando sus espacios incluso para insultar a toda aquella chusma que sin ser periodista damos la batalla cultural, osando hacerles la competencia, escribiendo artículos o participando en tertulias sobre la misma mierda, llegando a calificarnos hasta de extremistas por describir a Sánchez como “El felón” o “Perro Sanxe”.

En el otro extremo: los que ya no hacen preguntas y solo hacen reflexiones. La corriente  impulsada por quien detenta el poder, y cuando quiere y le interesa, abre las compuertas de los lodazales arrasándolo todo. Que asco mas grande, ya no son el cuarto poder. 

Los primeros: los leones amaestrados y narcotizados gracias a las subvenciones publicas, nos envenenan la sangre a diario, haciéndonos creer que esto y aquello es inaceptable. Los segundos: los enanos del circo, ya no nos hacen ni gracia.

¡Que desgracia más grande!

  • ¿Es el enemigo? Que se ponga… (y lea).

Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: «Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión».

Feliz día de Santo Domingo Savio (con “v” de “Victoria”).

Españistán a 6 de mayo de 2024.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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