
«El marido enamorado de Begoña se desmarcó de la versión oficial defendida desde Bruselas, en cuanto a las negociaciones sobre los aranceles»
Decía George Orwell que «en tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario» y seguramente, eso es lo que habrá ido pensando el bueno del señor Edmundo mientras llevaba a cabo su paseata matutina (cuál amable jubilado) acompañando al revolucionario más ilustre a nivel internacional, don Pedro Sánchez. Compartir con él por sus dominios en La Moncloa sin que conste en acta, no sea que… no tiene precio.
Y no es para menos dedicarle al español más chulo que un 8, parte del capítulo de hoy después de que los portavoces de la UE también hayan hecho lo propio teniendo (otra vez) que desautorizarlo después de su vuelta de China. Sin despeinarse, el marido enamorado de Begoña se desmarcó de la versión oficial defendida desde Bruselas, en cuanto a las negociaciones sobre los aranceles que se quieren aplicar a los vehículos eléctricos chinos, los cuales llegarían a Europa en condiciones muy ventajosas gracias a medidas ilegales según la Comisión del ramo.
Desde luego nuestro truhan favorito se presentó en China para tratar de engañarlos intentando rebajar la previsible crisis porcina que se avecina, y como a los chinos las cosas del comer de su propia gente entendemos que les importante una higa, pues con eso se quieren vengar de los estirados europeos dejando de comerse a los cerdos españoles.
Visto lo visto en su último viaje y después de que su grupo parlamentario haya hecho “tras trás por detrás” al pobre Edmundo en el Congreso, que menos que parecer humanitario ante el mundo demostrado mediante un nuevo reportaje cierta empatía con el expatriado. Dicen en los medios de extrema derecha que el venezolano se ha vendido al sanchismo. En los de extrema izquierda que es un fascista en manos del PSOE. En los del centro centrado andan todavía decidiendo si ha sido o no bueno reconocerlo a tenor de las posibles repercusiones económicas y en los socialistas, sinceramente lo ignoran para no perjudicar sus negocios personales.
Menudo berenjenal tenemos con lo de Venezuela. Menos mal que Pedro en China ha debido soñar que viajaba al futuro (aunque con varias décadas de retraso) y ha decidido que ahora que los chinos se mueven en vehículos eléctricos y están inundando el planeta de ellos, que mejor que los españoles lo hagamos en bici.
40 milloncejos de nada suponemos que a cuenta de los fondos europeos (de esos que ni se devuelven ni se justifican) para que así algún amiguete necesitado se forre a cuenta del sudor y esfuerzo de los españoles que inviertan en bicicletas. Menos mal que por aquí cada vez los preocupados por ser sostenibles en vez de ser eficaces se lo están empezando a pensar dos veces, aunque como decían en El País, la inflación sobre los alimentos “se está enfriando” y sólo se ha colocado en el 2,3%. Y menos mal que desde CCOO (los mismos que junto a UGT ya han anunciado “manifas” para trabajar menos) han declarado que la crisis alimentaria de precios ya se ha acabado. Menudos lumbreras, y lo dicen ahora que sumamos un acumulado de más del 20% de media en toda la cesta de la compra desde que comenzó el lío de Ucrania y tal.
Las bicicletas pretenden que ya no sean solo para el verano queridos míos. Ahora pretenden que las usemos hasta para hacer la compra. A ver si nos vamos enterando de que a medida de que según algunos la democracia se va perfeccionando, el cargo de presidente representa cada vez más el alma del pueblo. Y como hace seis años que millones de españoles unidos por el odio decidieron ver cumplidos sus deseos, adornaron La Moncloa con un completo idiota.
Esos mismos hoy retozan contentísimos como los cerditos en el fango y lodo presidencial, además porque en los medios de la derecha han decidido que ha ganado Kamala el debate contra Trump y porque Broncano, ha dado el sorpasso por muy poco a Pablo Motos al tercer día, sin aclarar que el resto de cadenas se han quedado por ello prácticamente sin audiencia.
En definitiva y para aparcar definitivamente este sainete, lo que Sánchez ha logrado es otra especie de conglomerado Frankenstein pero con las audiencias perjudicando a todos los canales restantes. Aunque visto lo visto, que quieren que les diga; a ver si Atresmedia –la misma que hace la guerra con Pablo Motos y el Gran Wyoming a la vez– espabilan y se definen porque lo de Soplar y sorber, ya saben… solo es cosa de Pedro.
Menuda semanita, y nos la queríamos perder.
![]()
Feliz día de San Crisóstomo.
Españazuela a “viernes13” de septiembre de 2024.

