La Buena Noticia: Lo tengo difícil. Por Manuel Montes

Lo tengo difícil.

«Esta semana me encuentro con muchas dificultades para abordar una buena noticia con la que intentar alegrar la vida de aquellos me leen»

Está claro que estos días pintan bastos. No por culpa de la economía, de la política o de la meteorología. Se trata de cómo podemos comprobar que la humanidad está con ganas de gresca por todo y por nada. Los nervios están de punta. Para colmo los americanos afilan sus garras “trampeando”.

 

Desde luego no faltan motivos para ello. Centrándonos en nuestra querida España, sintiendo como nos toca tan de cerca la tragedia, que nos hace comprender lo poco que somos y como nuestra existencia pende de un hilo. Creo que sería un ejercicio interesante poder adentrarse en la vida de esos ciudadanos levantinos, manchegos y andaluces, para recordar que hacían media hora antes de que estallara el caos. ¿En qué estarían pensando? ¿Cuáles serían sus aspiraciones? Una hora después su única aspiración era salvar sus vidas y las de sus familiares.

 

Nos tiramos toda la vida pendientes del dinero, del poder o del prestigio. De los amores y desamores. De las filias y fobias. Repentinamente surge lo inesperado y toda esa parafernalia pasa a segundo, tercer y casi último plano. En un momento llegan a nuestras mentes las cosas que hemos debido hacer y no hemos hecho, así como los errores que hemos cometido y en los que jamás debíamos haber caído.

 

La buena noticia de hoy se basa en que estamos vivitos y coleando. Que hoy podemos comenzar a intuir la búsqueda del camino que nos dirige a la felicidad. Los acontecimientos negativos proyectan luz sobre nuestras vidas y nos impulsan a mejorarlas.

 

Me entusiasma la labor de los voluntarios que se han puesto a la tarea sin esperar a que los que mandan les digan como hacerlo. “Si quieres retardar un trabajo… nombra una comisión”. Solo hace falta un poco de organización y mucho de voluntad.

 

En este río revuelto han aparecido los “salvadores de la patria”, enfundados en consignas, banderías, pasamontañas, mala leche y deseos de “formarla”. Me dio rabia ver como una manifestación justa y pacífica acabó, como siempre, con algaradas organizadas por los de siempre. La mayoría silenciosa a tragar. ¿Democracia?

 

Concluyo con lo que me parece más positivo de esta situación. El dolor nos ha ayudado a pararnos y pensar. Aprovechemos. Ahora que aun podemos.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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