¡MUY BUENOS DÍAS!
Jueves, 2 de enero de 2025, abrimos la revista digital La Paseata con una obra de pintura cautivadora y con un encanto extraordinario. Hoy cuento con la aportación de Ascensión una gran amiga, pintora por devoción y aunque me cueste creerlo, en esta ocasión no me ha puesto ninguna pega al enviarle la obra, ya que le ha encantado.
Theophile Emmanuel Duverger. Burdeos, 1821- París, 1898. Autodidacta, cuyo aprendizaje realizó visitando museos y galerías de arte observando las pinturas de los grandes maestros. Su tema principal fueron los niños en actividades hogareñas o callejeras. Movimiento realista. Galardonado en París con diferentes medallas. Sus obras se encuentran presentes en importantes museos de Burdeos, Glasgow, Metropolitano de Nueva York y Europa.

«Solo» Por Ascensión
Cuando Mila me propuso esta pintura enseguida me entusiasmó la sencillez de la obra. El menos es más, una pintura tan sencilla que te atrapa. Donde parece que el protagonismo lo tenga un niño solitario…Y no, no es él, es la estancia… Esa cama desordenada por un niño recién levantado, ha descansado, ni su pelo todavía ha peinado.
La silla tiene un protagonismo en la sosegada escena, la cama es alta y es de suponer que la silla es quien le ayuda a alcanzarla, o a bajar. Los pensamientos del niño están en, o sus desgastados zapatos, uno abajo, otro arriba; ¡me ataré los cordones del zapato y bajaré a por el otro!
Se ven los trazos de la anea dorada de la silla que es la que acompaña y ayuda en todo momento al pequeño. Todos los tonos de la estancia están al unísono, la armonía de la soledad, la sencillez… ¿Para qué más?
«Solo» Por Mila Soyyo
Deja en la habitación aroma materno
de un creciente interés en el momento
donde las excusas perdieron valor
haciendo que aquél esfuerzo sea mayor.
Hora de atarse aquellos cordones sueltos
donde quizás el conejillo fue su maestro,
si encuentra las orejas cobra refuerzo
buscando la lazada pone su esfuerzo.
Un niño chiquito, pequeño entre un montón
aprendiendo lo enseñado donde se puso tesón.
La pared desnuda, luz en interior, reflejos del sol
unos mofletillos, pequeñas manos, prestan atención.
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Mi agradecimiento a Ascensión por su aportación en el día de hoy. Extiendo mi agradecimiento a Manuel Artero, por esta publicación.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos una merecidísima buena entrada de año y como prefiero ser cansina que pecar de no serlo: ¡Feliz Navidad!
MMB

