¡MUY BUENOS DÍAS!
Comenzamos la mañana del martes con una obra de pintura en la que el artista, de una manera simbólica, nos quería mostrar el temor a envejecer y con ello llegar a la muerte; sin embargo, le voy a dar otra interpretación porque existe un continuo bombardeo en la especulación y los primeros que lo hacen, son los que más prodigan y es tan solo para obtener unos votos y poder.
Hablando de poder, podría ver claramente a un partido político que todos predican por una «mejora» para la mujer, pero en sus filas han tenido depredadores y las pregoneras de turno han callado. Ese sería el simbolismo donde el supuesto caballero toca teta, truco o trato. ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!
Hoy en día existe una manipulación absoluta en la sociedad. Los informativos de la empresa pública, cuentan como quieren y no como deben las noticias.
Los políticos son el hazmerreir de los ciudadanos de a pie. No se hacen respetar porque sus actuaciones no merecen ningún respeto. Son unos corruptos y se venden al mejor postor.
Albert Birkle. Charlottenburg, 1900. Era entonces una ciudad independiente y desde 1920, parte de Berlín. Falleció en Australia, 1986. Su formación comienza en la empresa de su padre como pintor decorativo. Estudió en el Colegio de Bellas Artes de Berlín. Su influencia viene del expresionismo y la nueva objetividad. Los temas en sus obras son variados, destacando la expresividad y el rasgo caricaturesco en sus personajes.

«El último caballero»
El último caballero, no es señora ni señor
si hablamos del mal gobierno, sindicatos y felón.
Soy extranjero en la tierra en que nací
Llámeme loca, más así lo percibí
y me paseo dando vueltas por ahí
dejando un rastro de perfume por Madrid.
Y me miran como extraña en mi país
ya no sé si salgo o entro, taciturna me perdí.
Embobada pienso en alto, algo tendré que decir:
Lo llaman multicultura, yo diré: ¡No es para mí!
Somos ciegos de lo que está sucediendo
se apoderan de todo entre gritos de dolor
sin mostrarnos ni su edad, ni sufrimiento
encontrando en nuestra España su filón.
No soy racista, soy mujer con pensamiento
veo el engaño, cuando hurgan mi rincón
donde ganarse unos cuartos es costoso
mientras regalan mi dinero a quien sé yo.
Si no me mata la vida, esperando a mi vejez,
que no me mate el gobierno ¡Menuda desfachatez!
El último caballero no es señora, ni señor
es el que pongo en las urnas ¡Indecisión!
Esperando honradez con aplomo y valor
ilegal no hay papel, sin trabajo y sudor.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso martes. Aún quedan damas y caballeros sin ser «ostentosos» en sus actos y comportamientos.
MMB

