(XXI) Año 2025. 50 Causas: Democracia Apagada. Por Antonio E.

Democracia Apagada. Beatriz Corredor confía la investigación interna del apagón al mismo equipo de Redeia que no logró evitarlo.

«Este régimen está tan podrido que sus quistes purulentos supuran continuamente el hedor de su corrupción, oculta bajo toneladas de mugre y sanchismo»

Si desde la ocupación del poder, a manos de Pedro Sánchez, hubiese sido posible instalar un detector de inútiles, sectarios y despreciables lacayos, a la entrada de la sala donde se reúne el consejo de ministros, prohibiendo el acceso a todos los que tuviesen esa serie de taras democráticas, la sala hubiese permanecido vacía desde entonces, hasta el día de hoy. 

La seda no se hizo para engalanar al cerdo, ni la democracia para soportar a este personaje intransigente, cerril, sectario, embustero, provocador, cursi, incapaz, sinvergüenza e intolerante tirano. Si dictador es aquél que reúne en su pellejo todas las “virtudes” anteriores, y otras más de peor jaez que a buen seguro todos ustedes quieran añadir, Sánchez es el que más atesora.  

En el tema del apagón la verdad de lo ocurrido, según los expertos independientes que durante estos días han opinado, estaba clara desde el primer minuto. Opinión veraz y autorizada por los que de verdad entienden, y no por las patrañas eyaculadas vergonzantemente por los lacayos que están al servicio del gobierno.  

El gobierno, como viene siendo costumbre, nunca admitirá que su mesianismo estúpido y reaccionario haya fallado, que ha producido muertes, y que con total seguridad nos va a llevar en un futuro inmediato al desastre. Las estupideces de un ególatra endiosado acarrean consecuencias que entre todos pagaremos vía impuestos, no exentas también de muertes sufrimientos y desgracias.  

Decir que lo más relevante de la directora general de Red Eléctrica Española, es la fortuna que cobra por servir a quién la nombró, induce al desasosiego más absoluto. Una incapaz que silenció a la ciudadanía los muchos fallos críticos que llevan sucediendo desde hace algún tiempo, no merece estar en ese puesto, ni ganar la fortuna que gana.  

Sánchez lo supo con bastante antelación y no hizo nada por evitarlo, lo esencial era alardear de ser el político que con sus manejos había logrado que España fuera autosuficiente en energía eléctrica, obviando el grave peligro que entrañaba su enfermiza y equivocada decisión de eliminar la nuclear. 

Como puede ser posible que la ministra del ramo ordene silencio a los técnicos de Red Eléctrica, dando tiempo, seis meses, para que el gobierno teja su patética y falsa narrativa. Como puede ser que la orden de intoxicar a la opinión pública, llegue a todos y cada uno de sus pocilgas mediáticas, sin que nadie se oponga a expandirla. Como puede ser posible que se diga que no volverá a ocurrir, cuando el embustero niega conocer las causas del apagón. 

Estas prácticas totalitarias recuerdan cada vez más a las hitlerianas, con los mismos eslóganes, las mismas prácticas y las mismas caras coléricas ante las preguntas de la prensa libre. Cualquier similitud con Maduro, se ha visto colmada, cualquier temor por difícil que pareciera, está hoy día más presente que nunca. 

La ciudadanía que tenga que soportar y mantener a tanto hijo de puta, está inerme ante el poder del dictador, siendo inducida por la fuerza de sus reglas al borreguismo, a la dejadez y a la cobardía. En España hemos llegado más lejos aún, la piara de marranos que nos dictan normas, nos da a la vez clases de ética. 

La catástrofe de Chernóbil, año 1986, tardó seis días en diagnosticarse. Las causas fueron muy similares en su génesis a las del apagón propiciado por Sánchez: falta de una cultura de seguridad, no contar con un organismo regulador independiente, y el hecho de que prevaleciera el poder político frente al conocimiento tecnológico que condujeron a la catástrofe. ¿Les suena? A los golfos seguro que no. 

Sánchez nos dirá las causas que más le convengan a él, y dirá que la culpa fue de otros. Mientras tanto danzaremos como auténticos gilipollas al son del vals de las chirimoyas, compuesto para la ocasión por el Mozarsky de Ferraz.  

Este régimen está tan podrido que sus quistes purulentos y sus adiposidades sebáceas supuran continuamente el hedor de su corrupción, oculta bajo toneladas de mugre y sanchismo, a partes iguales. Esplendoroso mix democrático, digno de ser patentado por este ridículo personaje.  

Qué mierda de gobernante es el que antepone el bienestar propio, e interés de partido además del familiar, al bien general. ¿Dictador? ¿Psicópata? ¿Sociópata? ¿Ególatra? ¿Autócrata? O tal vez lo que millones de españoles le gritan en cuanto asoma el rabo por cualquier esquina de España. 

Qué embustero tan pestilente y despreciable es el que deja que los enfermos de ELA mueran asfixiados por falta de dotación presupuestaria, mientras inunda de dinero su asquerosa televisión, y los medios que paga a cargo del erario público.  

Sánchez está acorralado, exprimido como un limón por sus secuaces, no puede salir a la calle so pena de ser llamado hijo de puta por millones de españoles. ¿Qué clase de poder es el que se sustenta en el odio y la mentira constante?  

Si Hitler en su bunker hablaba de ejércitos falsos, de divisiones fantasmales y de novedosos armamentos que cambiarían el rumbo de la guerra, Sánchez nos habla de contratos de trabajo indefinidos, que duran tres días, de encuestas trufadas de embustes, de la construcción de centenares de miles de viviendas, y de ayudas causadas por catástrofes naturales y provocadas, que nunca llegaron ni llegarán jamás a sus destinatarios. Sánchez nunca está donde tiene que estar, si no donde sus intereses personales le llevan. 

Sánchez no vino a servir ni a unir a los españoles, si no a servirse de ellos y a su vez levantar un muro doctrinario que le garantizara su ilegitimidad como dictador perpetuo. Sánchez no es una presidente honorable, si no un ser despreciable y despreciado. Quién siembra viento, más pronto que tarde recogerá tempestades, en su caso apagones, danas y pandemias. 

Este es el miserable que se sienta en la presidencia del consejo de “ministros”, llamar gobierno a esta suerte de advenedizos y replicantes nombrados para servir como vulgares siervos a este personaje, la verdad, lo único que produce es asco. 

Este es el sujeto que da pésames a criminales en serie, el mismo que ignoró a los muertos por COVID, a los muertos por la riada en Valencia, a los muertos por su apagón, y a cualquiera que muera por cualquier causa provocada por su estupidez. 

Este sujeto llamado Pedro Sánchez nunca está cuando más se le necesita, ni aparece cuando es más necesario, ni oye el clamor de los que sufren su régimen. Sánchez es un político incapaz, fiel heredero del PSOE de la Guerra Civil. 

 

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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