¡MUY BUENOS DÍAS!
Si a una obra de pintura que por ella misma ya es maravillosa, se le acompañan unos versos, estos te envuelven de una manera inexplicable y consiguen introducirte en la pintura y así, disfrutarla más. Así sucede ¿Queréis pruebas? Observar y leer.
Hoy jueves cuento con la participación de Teresita Ávila Doctora en Filología, cum laude, articulista en esta revista digital y ocasionalmente en Euskalnews.
Anna Smorygina. San Petersburgo, 1977. Graduada en la Universidad Pedagógica Estatal Herzen, Facultad de Arte y Gráfica, Departamento de Pintura. Se formó en el taller del artista Sorokin SM. Paisaje urbano, naturaleza muerta. Miembro de la Unión de Artistas de San Petersburgo. Sus obras se encuentran en colecciones privadas en Rusia, Alemania, Canadá, Polonia, China, Luxemburgo, Suiza, EE UU., Israel, Finlandia, etc.

«Tejados nuevos y viejos» Por Teresita Ávila
Lo que veo al despertar
tal vez no es lujoso ni bello.
No hay pájaros siquiera que alegren la mañana
con su vuelo, con sus trinos.
Unas cúpulas recuerdan el dorado esplendor
de otros tiempos, no lejanos,
coronadas por cruces, aunque ya no se reza.
Ahora se vive y respiran
aires de progreso –los llaman-.
Aires de libertad –pregonan-.
Pero yo no los veo.
Solo adivino –bajo esos tejados de un gris profundo-
otras vidas como la mía,
que sueñan, incansables,
con colores luminosos.
Con ropa blanca tendida al sol
como una bandera inmensa de paz.
Y nadie tenga ya miedo de asomarse,
a escondidas, humillados,
para contemplar el mundo.
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«Tejados nuevos y viejos» Por Mila Soyyo
Tejados veo, un musitar
tiempos tan raros, sin extrañar
una leyenda te he de contar
puedes creerla e imaginar.
El viejo tejado busca en la ausencia
al hombre que un día hizo presencia
vagaba en silencio buscando calma
hallaba la paz dentro del alma.
Una hermosa mujer allí, presente estaba
cantando con voz angelizada
dejándose ver, no viendo nada
tan fantasmal, era su amada.
Pasó el tiempo, envejecidos tejados, surgieron nuevos
acrecentando las casas, haciéndose huecos.
Las miradas pendientes de un solo eco
el de aquellos amantes, que no se vieron.
***
Mi agradecimiento a Teresita Ávila, por su gran aportación en este saludo, donde su granito de arena es una llamada a la libertad. Extiendo mi agradecimiento a Manuel Artero, amigo, paciente y gran persona.
Desde vuestra revista digital La Paseata os animamos a que leáis este saludo de buenos días, deseando que tengáis un maravilloso día. ¡Feliz jueves! ¡Gracias!
MMB

