
«Preposiciones del desastre nacional: entre trileros «de» LaCasta, «con» promesas rotas, «por» el poder y «hacia» el fango, España avanza sin vergüenza»
Decía ayer que me quedaba con la <De>, «de» <De>mocracia, <De>rechos y <De>cencia, como también es —para nuestra desgracia y <De>safortunadamente para El País Más Rico del Mundo— “de” <De>lincuente y, sobre todo, “de” <De>sigualdad y <De>tritus…
Porque no es políticamente correcto, ni <De> recibo, que nuestros desamados políticos se pongan <Sin> recato ni pudor <A> camelar con engaños y mentiras al votante, al desafortunado tonto del voto que padece y sufre su mal comportamiento, sin poderlo remediar.
Un buen político, <Ante> todo y <Sobre> todo, debe parecer honrado, además <De> serlo; y <Bajo> ninguna circunstancia debe dirigir el País Más Rico del Mundo <Con> promesas incumplidas y mentiras. Que, para nuestra desgracia, yendo como van en su <Contra>, somos nosotros quienes sufrimos y padecemos sus consecuencias. Que son, ni más ni menos, las <De> seguir en un cargo que no se merecen. Lo correcto, <Desde> un punto de vista lógico, lo que deberían hacer —si tuvieran vergüenza— es dimitir.
<Durante> esta legislatura, esta forma absurda y maliciosa <De> GoMierdo no está <En> condiciones de conseguir sacar al país del merder en que lo han sumido. <Entre> su desafortunada conducta y sus malas formas de actuar, lo único que están consiguiendo es conducirnos, con su maldito Cañón del Fango, <Hacia> un merder: ese lugar donde no impera la decencia ni la honradez, <Hasta> conseguir, <Mediante> engaños y falsedades, que el pueblo —ignorando las consecuencias— deposite <Con> el voto su confianza en ellos.
Pero, <Para> que lo entiendan de una puñetera vez —al parecer hay que gritárselo a los cuatro vientos—, no quieren entender que, <Por> todos sus desmanes y barbaridades, los que cometen un día sí y al siguiente también, sólo nos están conduciendo al caos más absoluto. Y que, <Por> toda esta sinrazón, el Pueblo Soberano —del que se ríen todos estos políticos de LaCasta, de profesión SusCosasDelMerder, eso que ellos descaradamente llaman gobierno— se está cansando. Está harto <De> la enorme y absurda legión <De> PolítiQués Del3Al4, <De> todos y cada uno <De> esta panda <De> trileros.
LaCasta corrupta sólo ve en la política una forma <De> hacer “su negocio”, la gran empresa que los está haciendo ricos sin esfuerzo ni riesgo <De> capitales propios. Y esos listos <De> Listas que, <Según> qué circunstancias, <Sin> recato ni pudor no hacen otra cosa —unos y otros— que medrar <A> nuestra costa. Y aunque les digamos, les gritemos <So>: ¡Parar! —como vulgares caballerías—, <Sobre> todo esas, las acémilas de largas orejas <Tras> las que nos ocultan la verdad <De> sus taimadas intenciones, <Versus> que no son otras que seguir en las <Listas De Listos>, su <Vía>, ese mal camino para conseguir <A> cualquier precio —y sin importarles las consecuencias— seguir enfangando <De> MerdaPutrefacta nuestra muy amada España.
<Ante> todo y <Sobre> todo —y sin importarles el catastrófico resultado para España <De> SusCosasDelMerder—, que no es otro que meter <A> nuestro Amado País en un merder del que será imposible salir. Porque han acumulado una deuda tan inmensa que nuestros bisnietos no habrán sido capaces de amortizarla.

Y este IaioQuePiensa, <Hasta> els ous (en valenciano parece más fino; “huevos” en español, siendo más contundente, es a la vez un poco soez), ya está bien <De> tanto despropósito.
Sobran fontaneros y poceros, sobran la legión de estómagos agradecidos, asesores, pelotas, palmeros, enchufados y correveidiles, esos que os rodean en la diestra y la siniestra.
Os falta un mucho <De> honradez y sinceridad. Le pregunta —<Con> el a, b, c— a LaCasta GoMierdante:
A) ¿<Hasta> cuándo debemos soportar tanta injusticia y maldad <De> vuestras santas y soberanas partes?
B) Dejaros <De> una puñetera vez <De> tantas <Listas De Listos> que sólo nos conducen al merder. Ya está bien <De> tanto embuste, <De> tantos trileros y <De> tanta sinvergonzonería.
C) Y <Sobre> todo os pregunto: ¿por qué aquí no dimite nadie? Debiendo dimitir todos y todas, sin excepción.
Porque —como decía ayer— «de» preposiciones y no «con» proposiciones están los del GoMierdo y los «de» la OpoFicción, sujetos «por» un hilo muy fino: el Poder. Ese hilo que no se rompe, o quizás la gran verdad es que no lo quieren romper, porque no les interesa, al ser contrario a vuestros intereses <De Casta>.
Ese Poder que ostentáis sin merecerlo, ni debierais tener.
«<Por>» eso me sigo quedando con la <De>, «de» <De>trito, la forma más fina «de» <De>cir Mierda, «por» aquello <De> no ser vulgar y mandaros…
<De> una puñetera vez, y «por» todas, “a La Merda”, ese lugar que os habéis ganado <Por> vuestros <De>méritos con matrícula <De> honor. Lugar que ya tenéis abarrotado y desbordado «por» y «con» vuestro querido y muy amado Cañón del Fango, <De> vuestra Merda Putrefacta, donde —y cómo no— los presuntos gozan, han gozado y gozarán siempre, al Poder revolcarse <De> Placer <Con>, <Por> y <En> ella.
