
Y la UCO lo fue a buscar y corriendo huyó…
Cuando de pronto, con una linda niña chocó.
¡Ya no tienes escapatoria, maldito ladrón!
A los guenos días, ziete zon las diferencias.
Ziete nada más.
Si no las encuentras tú ¿Quién las encontrará?
¡Hasta la semana que viene, amigos!

