Taormina, la Joya siciliana. Por Susana del Pino

Taormina, la Joya siciliana.

«Taormina es un destino perfecto en el que se mezclan paisajes de ensueño, una historia milenaria y las tradiciones sicilianas que cautivan el alma»

La ciudad de Taormina fue fundada en el siglo IV a. C. (358 a. C.) por refugiados griegos provenientes de Naxos (en las Islas Cícladas, Mar Egeo), a la que llamaron Tauromenion. La bella ciudad siciliana al noreste de la isla, en la región de Mesina es una de las localidades turísticas más famosas no solo de Sicilia, también de Italia; su excelente posición frente el Mar Jónico con unas magníficas vistas, la forma en la que está construida la ciudad y los monumentos históricos hacen de ella un lugar único e inolvidable.

Su historia conserva además la huella de otras culturas como la romana, bizantina, árabe y normanda, que aportaron su legado arquitectónico como iglesias y palacios, así como técnicas de cultivo.

Odeón, Taormina

Tras su fundación no tardó en convertirse en un centro estratégico y cultural: Los romanos la eligieron como un lugar de retiro para las clases más elevadas, dejando además un rico testimonio de su cultura; tras la Caída del Imperio romano, la ciudad se convierte en la capital de la Sicilia bizantina, fue conquistada por los árabes que ocuparon la ciudad desde el siglo IX al XI destruyendo gran parte de ella y convirtiéndola en el Emirato de Sicilia.

La llegada de los normandos a la isla al mando de Roger I (c. 1031-1101) consiguió restablecer un periodo de prosperidad, devolviéndole su esplendor, restaurando su arquitectura y convirtiéndola de nuevo en un importante centro cultural y dando valor a su riqueza histórica, respetando las culturas ya asentadas.

La rica historia de Taormina con la imagen del Etna en una imagen.

Tras la Caída de Constantinopla (1453), la ciudad de Siracusa, también en Sicilia, perdió importancia, por lo que Taormina se convirtió en la nueva capital de la parte oriental de la isla.

Después de intrigas, en las que la Iglesia, con cada vez más poder, influiría a la hora de otorgar privilegios a determinadas familias, creció el interés de España en conquistar la isla, ante la oposición de Francia, Austria e Inglaterra, Sicilia vivió un periodo complicado. En el siglo XVIII con la monarquía borbónica se constituyó el Reino de las Dos Sicilias que integraba a Nápoles y la gran isla italiana.

Pasear por Taormina

Pasear por Taormina es para el visitante como adentrarse en el Renacimiento. Cada plaza invita a detenerse y contemplar la belleza de su arquitectura, sus rincones con flores y la atmósfera que se respira ambientada con típicos Cafés y palacios barrocos, nos traslada a otro tiempo.

El Corso Umberto I es la calle principal, antigua Vía Valeria en época romana es una calle que irradia vida, con elegantes negocios, restaurantes en la que los aromas de las flores y el café se mezclan con restos de diversas épocas en las que parece que el tiempo se detiene. La Porta Catania en la que aún figura el escudo aragonés, situada al sur da a una pequeña plaza en la que en época normanda tenían lugar las reuniones públicas.

La ciudad de Taormina fue lugar de reunión para muchos personajes ilustres del mundo de la literatura, la música o el arte en los siglos XVIII y XIX como Goethe (1749-1832), gran amante de Italia, Alejandro Dumas, Friedrich Nietzsche (1844-1900) Oscar Wilde (1854-1900), Guy de Maupassant (1850-11893) o el compositor Richard Wagner (1813-1883), entre otros, ya que muchos han sido los que han quedado fascinados por el encanto de esta bella ciudad siciliana.

La Catedral data del siglo XIII y presenta en su construcción elementos característicos de una fortificación como las almenas o la torre bastión; este tipo de iglesia-fortaleza, conocidas en latín como Ecclesia Munita son características del periodo feudal. A lo largo de los siglos se han ido incorporando ventanas, rosetones, puertas y otros elementos decorativos. En el interior las columnas, parece ser que provienen del Teatro. Desde 1980 es Basílica menor y está dedicada a San Nicolás de Bari (270-343)) Además de la Catedral se encuentra el Palacio Ciampioli en el corazón del barrio medieval.

La plaza IX Aprile

La plaza IX Aprile debe su nombre al hecho en el que durante la celebración de una misa en la Catedral de la ciudad se extendió la voz que anunciaba el desembarco de Giuseppe Garibaldi (1807-1882)) había desembarcado en Marsala para liberar a Sicilia del dominio de los Borbones, aunque la noticia fue falsa, pues el desembarco tuvo lugar un mes después, a pesar de ello, los ciudadanos quisieron dar este nombre a la plaza. Se considera uno de los lugares más elegantes de la ciudad, con un bonito balcón que se abre al mar donde se admiran unas vistas espectaculares del volcán, los restos del antiguo teatro y la bahía.

La Torre del Reloj

La plaza se conocía anteriormente como Plaza de San Agustín, nombre de la Iglesia del mismo nombre levantada a mediados del siglo XV situada en uno de los laterales; otra, situada en la plaza es la de San Giuseppe, perteneciente hoy en día a la Congregación Salesiana, es un bello ejemplo del barroco siciliano, destacando la doble escalinata de ingreso. La Torre del Reloj (Torre dell´Orologio) es el edificio más conocido de la elegante plaza, construida en el siglo XII, varias veces destruida pero siempre reconstruida.

Existen numerosas iglesias en la ciudad, además de las mencionadas, dignas de ser visitadas, testigos de la rica historia de Taormina y de diferentes estilos arquitectónicos, entre ellas San Pancrazio, Santa Caterina, San Pietro e Paolo entre otros conventos y ermitas, además de algunas destruidas en los bombardeos de 1943.

El Teatro Antico

El Odeón, para breves representaciones musicales y literarias y el gran Teatro griego son muestras de esplendor heleno de la ciudad. El Teatro Antico, construido para albergar a cinco mil espectadores, es el mejor monumento conservado de la Antigüedad clásica en la ciudad y está situado en un lugar con maravillosas vistas al Etna y el Mar Jónico, sin duda un enclave excepcional. Aunque fue reconstruido en época romana, en las gradas aparece el nombre de Filistide, la mujer del tirano de Siracusa Hierón II (306-215 a. C). La cavea, espacio para las gradas, tienen un diámetro de ciento nueve metros y el espacio se divide en nueve sectores. En época romana la orchrestra se transformó en arena, lugar en el que se celebrarían luchas de gladiadores.

Isola Bella

Otro de los atractivos de Taormina es la hermosa Isola Bella, unida a tierra firme por una lengua de arena que a veces se cubre ante la subida de la marea. Fue llamada así por el barón alemán Wilhelm von Gloeden (1856-1931). Instalado en la ciudad desde finales del siglo XIX, a él se debe la gran difusión que hizo de Taormina y de la Isla gracias a sus fotografías. Aunque se le conoció como el fotógrafo del escándalo, por dar una imagen de la ciudad erótica-bucólica, plasmó de manera extraordinaria la belleza de esta joya del Mediterráneo.

La isla después pasó a ser propiedad de Lady Florence Trevelyan (1852-1907) donde construyó una casa y un jardín. La historia de Lady Trevelyan está unida a Taormina, ciudad en la que se instaló tras cierto escándalo en la Corte de la reina Victoria (1819-1901), de quien era prima; se le acusó de mantener un romance con el entonces Príncipe de Gales, que sería más adelante el rey Eduardo VII (1894-1972). Se casó con el que llegaría a ser alcalde de Taormina, Salvatore Cacciola y juntos compraron varias propiedades, entre ellas la que se conoce como Villa Comunale de Taormina, que se caracteriza por sus construcciones arquitectónicas conocidas como las Victorian Follies (Locuras Victorianas), edificios que incorporan elementos orientales; se conocen también como Las colmenas, por el aspecto que presenta en forma de cubos hacia dentro y hacia fuera en las fachadas. Los materiales son variados tanto para el pavimento, las paredes y la decoración en general. Estas locuras victorianas se han convertido en todo un símbolo de Taormina.

Villa Comunale de Taormina

Su amor por la naturaleza, las plantas y las aves le hizo dedicarse con gran entusiasmo a los jardines, tanto en la Villa Comunale, conocido como el Parque Trevelyan, como en el de Isola Bella. Consiguió plantar una gran variedad de especies tanto mediterráneas como tropicales. Un espacio único, hermoso y de gran riqueza botánica.

Detalle de los jardines de la Villa Comunale de Taormina

Situado en un edificio histórico, la Badia Vecchia, el Museo Arqueológico reúne una interesante colección de piezas tanto artísticas como objetos de la vida cotidiana. Un paseo por la cultura y la memoria de Taormina y parte de Sicilia, todo un regalo para los apasionados de la historia.

Existen otros muchos lugares que conocer en Taormina, una ciudad en la que la atmósfera envuelve, donde cada rincón y momento merece ser recordado; belleza, historia y pasión se unen y nos invitan a disfrutar de un bonito atardecer ante el mar con la imponente imagen del Etna, sin duda, un lugar inolvidable y la localidad más amada de Sicilia para muchos.

Una excelente elección y un destino perfecto en el que se mezclan paisajes de ensueño, una historia milenaria y las tradiciones sicilianas que cautivan el alma.

 

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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