La Pintura de los días por Mila Soyyo. Hoy, «Amanecer»

¡MUY BUENOS DÍAS!

El jueves es el día del lector en la revista digital La Paseata y hoy tengo el honor de contar con un compañero al que tengo una gran estima. Os hablo de Guirong Fu amigo y colaborador habitual de esta revista y del que recojo unas palabras de su staff:  «…y la política no siempre demasiado me entretuve, los años me han llevado a querer tomarle la medida: Me duele su arbitrariedad, su falta de sentido común, sus dislates. Su ambición soez, su arrogancia, su desvergüenza, su hipocresía. Me indigna que me deslumbre con sus lindos ‘escaparates’ y que cuando entramos a ‘comprar’ no nos dé más que porquería».

Naoko Matsuo. Tokio. Estudió  en el Instituto de Arte de Florencia Lorenzo de’ Medici. Licenciada en Bellas Artes. Profesora de acuarela y pintura al óleo mientras crea sus propias obras de arte en el estudio de su casa. Sus exposiciones y reconocimientos son variados.

Naoko Matsuo. «Amanecer» Acuarela sobre papel

«Amanecer» Por Guirong fu 

A mi edad, uno observa con buenos ojos este tristón y algo siniestro paisaje hibernal: árboles desnudos de hojas y harto melancólicos, ramajes esqueléticos hechos ya unos despojos, bajo cuya umbría bien pronto te podrías congelar.

 

 Para enfrentarme a semejante arborícola erial en pleno mes de agosto, mejor mi casa no abandono: me tiendo en la hamaca que colgué en el dormitorio y junto a mi vetusto ventilador me pongo a dormitar luego de zamparme unas uvas dulces como el mosto.

 

Previsor que es uno, cerré puertas, balcones y ventanucos. 

 

Cerré la tele y hasta la maldita internet cerré: ¡Lo cerré todo! 

 

No fuera a ser que con su peor talante corrupto e inoportuno me vinieran las moscas cojoneras del sanchismo a molestar: Por mí, pueden irles dando, uno a uno, a todos por el culo, dizque allá en el tan afamado trullo de Soto del Real.

 

¡Ah, y en qué bendita paz finalmente se queda uno cuando no queda ya sino desear que la mafia de Sánchez no aproveche un mal sueño nuestro para venirnos a jorobar!

 

Con suerte voy a soñar que, estos macilentos árboles, encima de su perfidia y ruindad todos ellos de repente caen y ablandan, como es debido, su diabólico y corrompido costillar.

 

¡Oh, sí, cuán grande y cuán útil resulta bien a menudo el arte: 

 

tales han sido sus ‘beatíficas sugerencias’, en esta abrasadora tarde, que, siquiera por ofrecérmelas, una pintura así de bella tengo ya que amar! 

 

¡Y qué otra cosa, pues, podría pedir uno, bien que casi nunca tenga un duro, cuando siente poder hallarse cada minuto en plena paz consigo mismo, y, a diferencia de los putos miserables capos del pútrido sanchismo tomarse un buen finito o fumarse un puro en la más harmónica libertad!

«Amanecer» Por Mila Soyyo 

Es el camino lento, amedrentado por el canto oculto de aquella escarcha 

donde se posan las manos en el manillar frío de una bicicleta que también madruga.

La luz de su faro no busca ver lo sucedido, sino más bien ser vista

por unos recuerdos dormidos aún entre ramas secas que el invierno 

desnudó sin culpa alguna, hasta que regrese esa primavera anhelada.

 

Mientras el cielo azul marino va estirándose sobre el parque helado

donde los charcos,  quietos y blanquecinos, guardan las huellas

de otras tantas noches con sus madrugadas.

 

Y él se dirige a la espesura donde aún persiste el verde,

como promesa inolvidable o un escrito que no prendió 

buscando el bar que le proporcione un café caliente o dos,

para escuchar las noticias de la radio vieja que se activa 

con las manos y un botón que sigue en pie.

 

Tal vez marche hacia un claro donde espera unas mejillas 

rojas del frío y sonrisa que partirá poco después. 

Porque nadie camina solo, que lleva a cuestas

recuerdos de otras vidas que conoció.

 

Por un momento,  un instante que quizá nunca fue cierto 

estoy cerca y sólo escucho el temblar de este mi cuerpo, 

junto a un eco que viene del parque retumba diciendo:

¡Me muero por saber lo que piensas de mí! 

¡Háblame, estoy despierto!

***

Mi agradecimiento a Guirong fu por darme la alegría de disfrutar de su compañía en el día de hoy ofreciéndonos una maravilla de letras. Extiendo mi agradecimiento a Manuel Artero por la confianza depositada y la publicación de este artículo. 

Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves. Recordar: Todos tenemos algo que contar.

MMB 

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

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