La Pintura de los días por Mila Soyyo: Hoy, «Paseo cubierto de luz»

¡MUY BUENOS DÍAS!

Jueves, un día en el que no os podéis perder la lectura del saludo que os hacemos. ¿Por qué? Es sencillo, cuento con la participación de un colaborador de esta revista digital. Mi querido Guirong Fu,  del que no os hablaré de él, ya que pienso que es sobradamente conocido y si no sabéis quien es, podéis buscar sus artículos en donde la ironía y el sarcasmo hablando de política  se dan la mano, junto a su delicada riqueza en el vocabulario empleado.  Sí, os contaré, que me ha calado profundamente algo que me ha dicho: «No dejes de ser feliz, a tu manera, todos los días» ¡Gracias,  Guirong Fu! Porque, os pregunto: ¿Quién no intenta ser feliz, aún teniendo obstáculos en su contra?

Viktoria Prischedko. Kischenjow, Moldavia. Se graduó en la Academia de Bellas Artes de Kiev y en la Escuela de Arquitectura Monumental de Trieste. Uso de acuarela y óleo. Su paleta de colores es limitada y su estilo expresionista hace que cree unas obras extraordinarias. Numerosos premios y distinciones. Miembro de la Academia de Artes Visuales de Kiev, Ucrania. Arquitectura, Pintura. Miembro de la Asociación Profesional de Artistas Visuales de Alemania. Miembro de ARTE Contemporáneo, Gran Ducado de Luxemburgo Asbl. Miembro del Instituto Europeo de Acuarela en Bélgica.

Viktoria Prischedko. «Paseo cubierto de luz» Acuarela

«Paseo cubierto de luz» Por Guirong Fu

Exquisita tersura. Sutileza cuasi en demasía. 

Mis ojos no se hicieron para palpar lo impalpable.

 Rozar siquiera lo que ven ante sí ya temerían: 

temor grande a herir textura y color tan frágiles

 

 ¡Cómo pueden los colores abrazarse con tan amorosa fuerza 

sin que ni uno solo de los demás ni una brizna empañe!

 ¡Cómo puede diluirse a tal punto la belleza 

sin que, no obstante, nada de ella escape!

 

 Diríase que detalle alguno pretende o aspira a la perfección.

 Antes bien es cada imperfección tímidamente en busca de su encaje.

 Es búsqueda, empero, tan sutil, tan temerosa de herir el corazón, 

que hasta parece con unos pocos sublimes latidos ya conformarse.

 

 No hay detrás, diría, un ego artístico que ansía, tenso, su máxima expansión: 

hay una mano delicada y leve y amorosa que, de repente y casi suplicante, 

se descubre a sí misma rezumando una sola y milagrosa… ¡»gota de arte»!

 Esa `gota’, sí, que a legos y a entendidos nos colma de emoción y admiración.

 Al punto que hasta puede que, ante ella, una lagrimilla de nuestros ojos salte.

«Paseo cubierto de luz» Por Mila Soyyo 

Fue esa luz un resplandor en la mañana, 

acariciando a mi triste y compungido corazón;

colorido, que compuso siendo una nana,

y nos canta, liberada de nostalgia sin razón. 

 

Siendo invierno me complace presentarla,

cuando el árbol sin sus hojas ha perdido la noción;

catedral que se crece ante el anciano al visitarla,

esperando haga lo mismo y no de su rendición. 

 

Un estado emocional,

 no es palpable aunque se palpa;

edificios símbolos de resistencia 

y elevación. 

 

Y paseo, cegada por la caricia que se da,

aunque no sea capaz de verla en realidad;

es tan intensa,  aún cerrando los ojos, llega,

la percibo, la siento, llega… una espera inusual.

***

Pongo fin, ya habrá una continuación con otra obra, otra impresión; eso sí,  antes de cerrar este espacio, expreso mi agradecimiento por su compañía, por su bonita dedicación, a Guirong Fu. También agradezco a Manuel Artero la confianza depositada y esta publicación. 

Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un día maravilloso y queremos enviaros un afectuoso abrazo de ánimo a todos los que lo estáis pasando mal. 

¡Feliz jueves!

MMB 

Mila Soyyo

Nací en Madrid, hace ya unos años. Soy administrativa de profesión pero tengo claro que lo mío son los retos. Siempre aprendiendo, y disfrutando de todo lo que me gusta y me hace vibrar. De todo aquello en definitiva que consigue que sienta, de lo diferente, lo que no está escrito, lo que nadie espera y está ahí deseando que tu lo descubras... Y te aseguro por experiencia que llega.

Artículos recomendados

Deja un comentario