Conversaciones en el andamio: Potaje de viernes. Por Francisco Gómez Valencia

Potaje de viernes.

«Para ellos el fin justifica los medios, por lo que la imposición de sus criterios será la forma adecuada para mejorar supuestamente las condiciones de vida de la gente»

Hace treinta y tantos años cuando reinaba Carolo, tuve un jefe que cada viernes nos reunía a las nueve de la mañana y nos soltaba un sermón. Lo que pretendía con ello era generar lo que se conoce como una tormenta de ideas pues como él decía, no hay que dejar nada al azahar. El tipo era un figura, físicamente se daba un aire a Ábalos cuando estaba lustroso. Recuerdo que después nos invitaba a comer como Dios manda en un restaurante a mesa puesta ojo al dato, con mantel de tela y a todos con cargo a la tarjeta de la empresa y éramos con él 10. En mi primer viaje de negocios (recuerdo que a Alicante), se empeñó en acompañarme para tutelarme. Tras el viaje en coche, el madrugón y demás cuestiones, al terminar con nuestros quehaceres me invitó a relajarnos en el  D’Angelo. Educadamente rehusé la invitación y me despedí sintiendo un quintal de alipori hasta el día siguiente. Obviamente su cara transcurrida la noche era un poema y lógicamente no cerramos el negocio. Igual se relajó a base de bien y perdió facultades, el caso es que lo echó todo a perder y me tocó regresar a la semana siguiente para arreglar el cirio que preparó el hijoputa.

En fin, que al pobre hombre lo terminaron despidiendo al año siguiente por quedarse unos palcos en el Bernabéu que un proveedor le ofreció exclusivamente para invitar a ciertos socios muy influyentes en la organización al ser de los principales de la firma, con tal mala suerte que en medio de la exaltación madridista acompañado de una sobrinita, coincidió con varios de ellos que estaban al corriente porque al proveedor le extrañó no recibir contestación alguna. Y claro, se montó el belén. A los seis meses me contaron que con la indemnización y la capitalización del paro montó un bar de alterne por alguna trasera de la parte alta de Bravo Murillo. Qué cosas, recién me enteré que ya no está entre nosotros. DEP.

Imagino que a estas alturas muchos se preguntarán qué a qué viene esta introducción. Pues viene a que el susodicho al comprobar la basura de ideas que llegado el viernes le proponíamos encima de la mesa, cambió el nombre de la reunión dejando de llamarla tormenta de ideas” para calificarla como potaje de viernes” ya que obviamente no había ni ideas, ni ganas, ni materia gris para generarlas.

De la tormenta de ideas al potaje de viernes.

Entonces

Están los que dicen que las críticas generalmente son negativas y saca a la luz lo peor de quienes viven continuamente en un estado anímico pesimista y destructivo. Y luego están los cansinos que te taladran el cerebro con la murga de que las críticas deben realizarse desde el amor, la alegría y la positividad intentando construir. Y lo hacen defendiendo que su análisis es correcto y basado (sobre todo basado). ¿Será cosa de la objetividad propia de los seres de luz?

Podría ser que sí aunque dependerá del día, la hora, el cambio climático y los intereses personales del cansino histórico de turno. Qué bonito resultaría todo si no fuera porque las elucubraciones resultantes no tienen porqué generar por sí mismas las condiciones necesarias. En todo caso este tipo de seres  van siempre de frente aunque sus pensamientos sean desastrosos para el conjunto de la sociedad o de las organizaciones. Para ellos el fin justifica los medios, por lo que la imposición de sus criterios será la forma adecuada para mejorar supuestamente las condiciones de vida de la gente. 

Estos últimos, los que siempre están con lo de mejorar la vida de la gente”, son los mismos que desde el ámbito de la política defienden el socialismo y el comunismo y se esmeran continuamente en prohibir, limitar y coaccionar a aquellos que se defienden de forma natural es decir, aquellos que destacan la negatividad del hecho en sí mismo o dicho con otras palabras, aquellos que se resguardan de quienes o no te sueltan el brazo o te están dando golpecitos constantemente en el antebrazo para que los hagas caso y si no se lo haces entonces se mosquean.

Hoy desde aquí vamos a ser constructivos y vamos a celebrar que PSOE, Junts, PP y VOX en la sesión de ayer en el Congreso votaron lo mismo, y me refiero a lo concerniente a la próxima modificación del Código Penal para endurecer con penas de hasta tres años la multirreincidencia propia y característica de los delincuentes pertenecientes a la categoría de rateros de poca monta.

Antes de nada hay que aclarar que el PSOE ha votado a favor y dice Patxi que lo hacen porque en Cataluña dicen los alcaldes que tienen muchos problemas con los rateros. ¡Jojojo! El caso es que está medida impulsada desde Junts formaba parte de uno de sus acuerdos, y como Sánchez ha dado orden de volver a agradar a Puigdemont para ver si así consiguen sacar adelante la propuesta de los Presupuestos Generales del Estado, pues de esos acuerdos estos guisos.

La izquierda radical en cualquiera de sus versiones inmediatamente ha mostrado allá donde les han preguntado su absoluto rechazo, pues ellos siempre están del lado de los delincuentes aunque los bauticen como víctimas o personas vulnerables. De hecho Rufián en calidad de nuevo secretario de Patxi, dijo que su formación ha votado que no por el tufillo racista de la medida”, mientras que en las redes sociales circulan unas declaraciones de la ministra saharaui de Izquierda Unida, en las que sin darse cuenta reconoce la relación entre delincuencia e inmigración ilegal cuando dijo a los fachas, que dejáramos de preocuparnos por los extranjeros que delinquen pues en breve al ser nuevos españoles el problema habrá quedado resuelto, con lo que se confirma eso de que a grandes males grandes remedios y claro, me acuerdo del potaje de los viernes y me da la risa.

Aquí arriba que somos muy simples, preferimos pensar que lo que sucede en España es que hay más tontos que botellines de tercio, lo cual no creemos que sea una crítica negativa sino una descripción fría, como las fosas a las que por lo que sea se les permite salir para ostentar cualquier mando en plaza. Y esto no es una metáfora, es un deseo absoluto de cancelación pública y social pues recordemos que los tontos ya no son minoría y como tal, se les debe tratar siempre respetuosamente y tal…

Feliz día de San Benigno.

Españazuela a 13 de febrero de 2026.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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