¡MUY BUENOS DÍAS!
Jueves Santo, comparto lectura con mi querido amigo El Gitano y os traemos una escena con un gran significado bíblico e histórico, acontecido en el huerto Getsemaní.
Raúl Berzosa. Málaga,1979. Licenciado en Historia del Arte en la Universidad de Málaga. Arte sacro, temas diversos. Sus obras se encuentran en países como Estados Unidos, Italia, Guatemala, Colombia, Argentina, Portugal, México, Gran Bretaña y hasta en El Vaticano.

«La oración en el huerto» Por El Gitano
Cuentan las sagradas escrituras, que después de cenar con sus discípulos y a sabiendas de que Judas le había traicionado, marcharon todos a orar al huerto de los olivos, separándose Jesús unos metros para rogar hasta tres veces a su padre su salvación de morir crucificado, aun a sabiendas que su voluntad no era esa, sino la de que muriera en la cruz para salvar nuestras almas.
Con mucho temor, empapado en sangre que salía de todos los poros de su piel, con una agonía extrema aceptó su destino mandando descansar a sus discípulos mientras llegaba Judas con una muchedumbre de hombres armados para aprenderlo.
Cuanto deberíamos de aprender seas o no creyente de dichas escrituras, perdonando a los que nos traicionan, a los que nos fallan alguna vez, a los que nos ofenden, porque si algo he aprendido es que el rencor solo daña al que lo tiene.
Aprender a cuidar como buen pastor de nuestro rebaño. familia, el amigo, el vecino, a nuestro prójimo. A sacrificarnos por los demás, por nuestros hijos, por nuestros mayores, por el débil, por el necesitado. Sé que no es sencillo y que a veces nos dejamos llevar por nuestros peores instintos, pero deberíamos reflexionar en una fecha como la de hoy, e intentar ser cada día un poco mejores.
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«La oración en el huerto» Por Mila Soyyo
Ciudad de Jerusalén, tus murallas veo;
la luz de un ángel, ilumina el rostro
y también su cuerpo. Unas manos oran,
temblando se hallaba entre olivos viejos.
Solitario, de rodillas, sufriendo la angustia,
agonía de saber que la muerte es su destino,
una lucha interior, un combate y un tormento.
Nos enseña a seguir el camino, a no rendirse,
a conocer el dolor que causa la traición ¡es tan triste!
No ser vengativo, y hallar la paz:
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas ,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
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Expreso mi agradecimiento a El Gitano y a Manuel Artero.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un bonito día. Encontrar ese momento de reflexión necesario en el tiempo que vivimos.
¡Feliz Jueves Santo!
MMB

