Derrota del Demonio con la Cruz. Por Javier Ygartua

Derrota del Demonio con la Cruz.

«Ser cristiano es mirar la cruz y entender que allí, en ese madero ensangrentado, se libra la guerra decisiva… y el demonio es derrotado»

Ser cristiano es tomar partido en una batalla real. No es una postura cómoda ni neutral. Es mirar la cruz y entender que allí, en ese madero ensangrentado, se libra la guerra decisiva… y el demonio es derrotado.

 

En la Pasión de Cristo se concentra toda la violencia del mundo: traición, cobardía, mentira, odio. No es solo un episodio histórico: es el ataque frontal del mal contra Dios.

 

Satanás juega su mejor carta: destruir al Inocente, aplastar al Hijo.  Este es el error fatal del demonio. En la Crucifixión de Jesús, el demonio cree haber ganado. Ve a Cristo humillado, clavado, sangrando… y piensa que ha vencido. Pero ahí está su ruina. Porque no entiende el amor. No entiende que Cristo no es víctima: es Señor que se entrega.

 

No le quitan la vida: Él la da. Y al darla, rompe el dominio del pecado. Al morir, mata la muerte. Al ser herido, hiere de muerte al enemigo. La cruz no es un símbolo débil. Es un arma.

 

Allí, donde el odio descarga toda su fuerza, el amor responde sin rendirse. Y ese amor es invencible.

 

Cada gota de sangre de Jesucristo es un golpe contra el infierno. Cada insulto soportado, una derrota para el mal. Cada perdón pronunciado, una victoria.

 

Lo que parecía el triunfo del demonio se convierte en su humillación. La Resurrección de Jesús lo confirma: el sepulcro está vacío, la muerte ha sido vencida, el poder del demonio queda desenmascarado. Ya no gobierna Satanás: ha sido despojado.

El cristiano: un combatiente, no un espectador

Ser cristiano no es aplaudir desde lejos. Es entrar en combate. Es rechazar el pecado, resistir la mentira, no pactar con el mal aunque el mundo entero lo justifique.

 

Como proclamaba San Juan Pablo II: no hay lugar para la tibieza. O estás con Cristo… o contra Él.

 

Ser cristiano es, en definitiva, plantarse ante la cruz como ante un estandarte de guerra. Y decir, con claridad y sin miedo: El demonio atacó… pero en la cruz fue derrotado.

 

Y esa derrota es definitiva para Satanás. Viva Cristo Rey.

Javier Ygartua Ybarra

Ex interesado en la política, siempre interesado en el deporte, ahora prácticamente en forma. Madridista ante todo, futbolero y fan de la Selección Española. Hala Madrid y nada más.

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