¡MUY BUENOS DÍAS!
Cuando un libro nos atrapa, todo nuestro ser lo siente.
Novela cuenta
la tristeza envuelve.
Un té intenso.
Os he de decir que he encontrado dificultad a la hora de encontrar el título de esta obra de pintura en concreto, y sin embargo, como quería que la pudieseis ver, he decidido ponerle uno a mi elección.
Francine Van Hove. París, 1942 – 2025. Finalizó sus estudios en el año 1963, en El Liceo Claude Bernard (París). Pintora contemporánea reconocida por sus obra figurativa, donde los retratos femeninos son capturados de una forma intimista. Su técnica recuerda a los maestros del Renacimiento italiano y flamenco por su nivel de detalle y el uso de veladuras para lograr tonos de piel translúcidos. Existen unas 400 pinturas dispersas en colecciones privadas en Europa, América y Japón.

«La novela»
Jade, apoyada en la fría mesa,
se dejó llevar,
se olvidó del té
y de todo lo demás,
una camiseta quedó atrás,
sin poner, ¡para qué!
Desnuda el alma…también la piel.
E inmersa en la lectura,
estaba llegando casi al final…
Página 187: -Uno de ellos esboza un gesto vago, fácil de prolongar hasta el infinito. Dice con voz moribunda: ¿El porvenir? Ah! Lo veo: ¡está lleno de luces! Nelly lo observa con sus hermosos ojos grises que lo descomponen todo. Si lo mira durante mucho tiempo, el hombre se disolverá igual que un trozo de azúcar en agua caliente, y todo el decorado se deshará con él: el decorado, las dos orquestas, los cortinajes rojos, el suelo amarillo como oro, las paredes blancas y los bailarines enredados como víboras.-
¿Qué tenía aquél libro?
Embriagada en poesía,
en la atmósfera hiriente;
la pobreza y el destino,
mano a mano, frente a frente.
Metáforas que se cruzan,
como el soldado que vuelve.
Unos minutos más
y sentirá su suerte.
Lágrimas que aún no han caído,
quedando a punto de nieve.
Bocanadas de humo,
respirar el ambiente.
Viéndose reflejada
en la mujer que no ve,
sigue igual, viva,
el escritor la contiene.
***
Vuestra revista digital La Paseata os desea que tengáis un maravilloso día. Os diré que busqué la trama de la película (1938) cuyo título se ve en el libro que muestra la joven, no contenta con ello, quise sumergirme a leer una parte del libro publicado en 1927: «El muelle de las brumas» para introducirme aún más en la obra de pintura. El Gitano hizo su magia y me ayudó en la traducción del francés al español. Es una maravilla. Leer un libro es adentrarse en una vida repleta de sensaciones extraordinarias. Feliz lectura. ¡Bonito lunes!
MMB

