El segmento de plata: Colas. Por Manuel Montes Cleries

Colas.

«Estoy rodeado de establecimientos donde se suceden las colas a lo largo de todo el día»

Se trata de tres tipos de negocios diferentes. Un estanco, una panadería y un despacho de loterías y quinielas. A ellos se une en menor medida el vendedor de la Once.

 

Jamás podía imaginar a los niveles que se mantiene la afición al tabaco en los tiempos actuales. Ya no se puede fumar en casi ningún sitio. Pero se fuma. Los adictos guardan turno a primera hora de la mañana mientras esperan pacientemente la apertura del estanco. Lo mismo sucede en la administración de loterías. Se produce una cola, especialmente de personas de “cierta edad”, a la búsqueda del décimo o la quiniela salvadora. Lo de la panadería es otro tema. Los adictos “paneros” buscan las distintas especialidades, a ser posible recién horneadas, y acuden a la tahona dos o tres veces al día. El de los cupones mantiene un servicio constante hasta media mañana.

 

Lo curioso es que la mayoría realizan estas actividades mientras dejan los coches en doble fila, provocando los consiguientes conciertos de bocina y atascos múltiples. Los vecinos, cuando menos, estamos divertidos.

 

Y ahora surgen las añoranzas. Los pertenecientes al segmento de plata recordarán las famosas “colas del petróleo”. Dicho combustible, que alimentaba a los antediluvianos hornillos “focus”, estaba racionado y se distribuía en las carbonerías. Allí estábamos los niños de la época (que viejos somos), con nuestras botellas. Nos correspondía un par de litros por familia.

 

Hoy asistimos a otras colas más denigrantes. La de la multitud de trabajadores procedentes de otros países que ansían los “papeles” que les permitan “ser españoles”. Con ello se conseguirán evitar los salarios “en negro” y el descontrol actual. Muchos españoles recordarán los primeros tiempos de emigración a Europa allá por los sesenta. Sufrieron los mismos problemas. Pero ahora vendrá la segunda parte. Vendrán muchos, necesitarán viviendas y servicios. A ver como lo arreglamos.

 

Todo el mundo protesta y aparece el debate nacional. El de las dos Españas. No tenemos enmienda. Los emigrantes foráneos quieren ser españoles mientras una parte de los españoles quieren dejar de serlo y se dedican a la quema de banderas o a pitar el himno nacional.

 

De momento la gran noticia de estos días se basa en una promesa de las distintas administraciones. En poco tiempo han anunciado la construcción de más de 400.000 viviendas. Todo un paraíso si fuera verdad. Ya conocen el dicho: prometer hasta…, después me olvido de lo prometido. Estamos en fase electoral.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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