“El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y una cobardía ceder el paso a los indignos”
Epicteto (55-135). Filósofo griego

«Recomiendo encarecidamente la lectura de la filosofía de Epicteto a todo aquel que le interese el conocimiento y la sabiduría práctica»
Hoy en día, vivimos asediados por una avalancha de consejos, mandatos y decálogos realizados por la Inteligencia Artificial que prometen darnos la llave maestra para encontrar la felicidad; esto, normalmente va por épocas y obedece a modas pasajeras. Se repite una y otra vez lo mismo hasta producir una sensación de agotamiento, que en muchas ocasiones nos lleva a obviarlas.

“Sólo hay un camino a la felicidad y es dejar de preocuparnos por cosas que están más allá de nuestro poder o de nuestra voluntad”
Epicteto (55-135)
Esto resulta comprensible, puesto que ya desde la Antigüedad, el anhelo de encontrar la felicidad ha acompañado siempre al ser humano. Sin embargo, es importante entender que la felicidad tiene muchas caras, lo que para unos la abundancia material les hace dichosos, para otros esta dicha reside en vivir en familia, estar enamorado, ser independiente o alcanzar la libertad, para aquellos que están privados de ella.
Es por ello que la verdadera sabiduría radica en saber discernir qué es lo que nuestra propia vida necesita a través de un trabajo de introspección y entender que, lejos de encontrarla en todo aquello que nos rodea, la felicidad está en nuestra propia visión interior.

“No importa lo que ocurre, sino cómo respondes a lo que te ocurre”
Epicteto
En los tiempos que nos ha tocado vivir, en los que hay una carencia de principios y donde aquellos que mienten, manipulan e insultan quedan impunes o son aplaudidos por muchos, convendría leer más a los clásicos y aprender, sin dejar de hacer, en muchos casos, un análisis crítico.
En este sentido, la obra del filósofo griego Epicteto (55-135), fruto del estudio y de una aguda observación del comportamiento humano, nos proporciona una guía extraordinaria para entender la verdadera naturaleza del hombre y ayudarnos a llevar una vida mejor.
Un hecho fundamental que marcaría la visión que más tarde desarrollaría el filósofo en su obra, fue la experiencia vivida durante su esclavitud.
Nacido en la provincia de Frigia, en la actual Turquía en el año 50, perteneció como esclavo a Epafrodito (¿?-95), uno de los más fieles servidores del cruel emperador Nerón (c. 24-95), a quien ayudaría a suicidarse, hecho por lo que sería sentenciado a muerte por Domiciano (51-96).
A pesar de la relación cruel que existía entre Epicteto y Epafrodito, éste, conocedor del interés del joven por el conocimiento, le permitiría formarse con el filósofo Musonio Rufo (25-95) de quien aprendería los fundamentos de la doctrina estoica.

Epicteto llegó a sufrir tremendas torturas por parte de su amo. Este sufrimiento le hizo entender que, aunque actuara con maldad y tiranía, lo maltratara, lo imposibilitara y lo encadenara, se trataba de su cuerpo físico, pero según Epicteto, de ninguna manera podía encadenar su voluntad.
Consiguió la libertad tras la muerte de Nerón, sin embargo, en el año 93 fue desterrado junto a otros filósofos por expreso deseo del emperador Domiciano. Se retiró a la ciudad de Nicópolis, en Grecia, donde fundaría una escuela que alcanzaría gran prestigio entre los pensadores y oradores de la nobleza romana, teniendo en cuenta que Grecia era provincia de Roma desde el año 146 a. C.
La doctrina de Epicteto, abarca un gran elenco de principios, pero por motivos obvios, tan sólo me centraré en tres ideas clave sobre su filosofía contenida en las recopilaciones Manual de vida y Discursos, basados, sobre todo, no en la preocupación de comprender el mundo, sino en identificar los pasos a seguir para tener una buena vida en armonía con la naturaleza.
Una de las ideas principales de su filosofía reside en diferenciar, por una parte, entre aquello que depende de nosotros, y aquello sobre lo que no podemos ejercer control; el concepto llamado prohairesis, que habla sobre la facultad de elección del ser humano y la capacidad de saber diferenciar sobre las acciones, los juicios o los deseos, que en definitiva están bajo control.

“El hombre no está perturbado por las cosas, sino por las opiniones que tiene de ellas”
Epicteto
Esto permite entender como la verdadera libertad no se basa en dominar el mundo que nos rodea, sino en gobernar nuestra propia mente. En realidad, es una invitación a no depender del dinero, aferrarnos a una posición social o estar supeditados a la opinión de los demás, ya que esto nos esclaviza. Al no dejarnos llevar por esto, nos fortalecemos tanto en el aspecto mental como en la actitud. Todo lo que es resultado de nuestra voluntad, no puede ser obstaculizado por nadie.

“No permitas que las palabras de otros te afecten, sólo tú tienes la potestad de darles poder sobre ti”
Epicteto
Otro de los conceptos sobre el que se basó su doctrina se puede resumir en una de sus frases “No son las cosas las que nos turban, sino la opinión que tenemos de ellas”. Esta idea nos da la posibilidad de conseguir nuestra propia serenidad y convertir los obstáculos en nuevas oportunidades, simplemente viéndolos con una nueva perspectiva.
Como buen filósofo y observador, apreciaba como muchos de sus contemporáneos no eran felices al vivir atormentados por estados de continua angustia, por el miedo, las preocupaciones y la envidia; ante esta apreciación su pensamiento era tajante: “Son infelices porque la dicha no proviene de los hechos, sino de la visión que tenemos de ellos”.
En cuanto al uso que hacemos de las ideas, son la voluntad, la percepción sobre los acontecimientos y el uso que hacemos sobre esas ideas, que tenemos bajo nuestro poder, lo que nos proporciona la felicidad; porque lo que ocurre no nos hace daño, es la visión de eso que acontece lo que nos lo puede hacer. No podemos elegir las circunstancias, pero sí cómo reaccionar ante ellas, por ejemplo, ante ideas como la muerte, que es generalmente el mayor miedo que puede sentir el ser humano.
“No hay que tener miedo de la pobreza, ni del destierro o de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo”
Epicteto
Otro de los pilares sobre el que se basa su doctrina, trata sobre algo sobre lo que a menudo repite. Para Epicteto es esencial aplicar la filosofía a la vida cotidiana, ya que constituye una herramienta para poner en práctica todas las enseñanzas, no dándole tanta importancia a la parte teórica. El filósofo hace hincapié además, en la importancia de la coherencia entre el pensamiento, los sentimientos y la voluntad que determinan nuestras acciones.

“No expliques tu filosofía, encárnala”
Epicteto
Las enseñanzas de Epicteto fueron en parte recogidas por su discípulo Lucio Flavio Arriano (c.89-175) ya que el maestro solo se dedicaba a dar conferencias, su doctrina está reunida en ocho libros en los que se incluyen sus Discursos y el Manual de vida.
Su obra el Manual de vida, Enchiridion en griego, es una concisa recopilación de la esencia de sus ideas, un código de conducta para el día a día. Su valor reside en la claridad con la que expone sus teorías, ayudándonos a transformar sus enseñanzas en acciones y actuando con valentía ante los desafíos de nuestra vida diaria. Se basa en la idea de que el sufrimiento tiene en su origen en tratar como algo propio, aquello que no lo es. No es aconsejable enfocar nuestra felicidad en cosas externas como el dinero, la opinión de los demás o la salud, ya que eso anula la libertad genuina.

“Si dicen mal de ti con fundamento, corrígete; de lo contrario, échate a reír”
Epicteto
En realidad, el filósofo quería dar a sus alumnos una guía para controlar los miedos, las pasiones y todo aquello que pudiera perturbar su paz.
La influencia de la obra de Epicteto ha sido notable a lo largo de los años, dejando una huella profunda en el emperador, muy admirado por el pueblo, Marco Aurelio (121-180), influencia que se vio plasmada en su obra Meditaciones.
El pensamiento cristiano primitivo adoptó algunos conceptos de la filosofía de Epicteto con los que se identificaba como el destino, la conciencia y la providencia divina, entre ellos cabe destacar a Orígenes de Alejandría (c.184-c.253) o San Agustín de Hipona (334-430) reconocido como Doctor de la Iglesia.
En la época contemporánea, la visión de Epicteto sobre las impresiones externas ha tenido una gran relevancia. Epicteto nos exhorta a no reaccionar de forma automática, sino a cuestionar nuestros juicios ante todo lo que ocurre a nuestro alrededor, algo que cobra fuerza en el mundo actual.
Practicar esto, no sólo supone alcanzar la serenidad interior, sino verlo como un instrumento fundamental que nos ayude a tener claridad sobre los desafíos de la vida moderna.
Hoy en día vivimos en una realidad paradójica, un mundo obsesionado por controlarlo todo, sin embargo, somos verdaderos esclavos de la insatisfacción. El deseo de poseer más, de ostentar más poder, en realidad no nos libera, sino que nos produce una continua ansiedad. Este intento de dominarlo todo es lo que verdaderamente nos impide lograr la libertad interior.
Hemos creado una sociedad en la que la felicidad reside en aquello ajeno a nosotros, la reputación, la imagen pública, cada vez más ligada a la dependencia de las redes sociales, el afán por el dinero y el poder o el culto al cuerpo, en auge entre la juventud. Son esas las aspiraciones que se les “vende” a una parte de la población.
Y es que, en realidad, el hombre actual se ha convertido en un cautivo de sus insaciables deseos y del miedo al qué dirán los demás ante lo que hace, porque vivimos, como se suele decir, “de cara a la galería”.

“Si tratas de agradar a todos, acabarás por no agradar a nadie”
Epicteto
La doctrina de Epicteto, por tanto, se presenta como una guía necesaria para nuestra propia salud mental, que nos ayuda a entender que nadie puede herirnos sin nuestro consentimiento, que somos coautores de nuestra existencia y que no se trata de resignación ante las circunstancias, sino de aceptación y claridad para discernir.
“La clave es estar en compañía de personas que te eleven, cuya presencia te exija lo mejor”
Epicteto
Epicteto enseñaba con gran entusiasmo su doctrina a los discípulos, siendo precisamente esta pasión la que ha construido la base para que sus ideas perduren a través de los siglos. Sus enseñanzas no sólo han sido seguidas por fieles devotos, sino que ha servido como guía a dirigentes mundiales y líderes militares, que las han utilizado como una guía esencial para alcanzar la serenidad y la fuerza moral necesarias para hacer frente a los momentos difíciles.
“En todo asunto, antes de emprenderlo, mira bien lo que lo precede y lo que le sigue, y sólo después de tal examen, empréndelo”
Epicteto
Recomiendo encarecidamente la lectura de la filosofía de Epicteto a todo aquel que le interese el conocimiento y la sabiduría práctica. A pesar del paso del tiempo, su obra continúa vigente, despertando nuestra curiosidad con la misma fuerza que en la Antigüedad clásica.
Sus enseñanzas constituyen una guía útil para afrontar los desafíos, situaciones difíciles y contrariedades que, a todos, como es natural, nos presenta la vida.
Barcelona, 2026

